FAMILIA, QUE POR ENCIMA DE TODO ESTE EL AMOR

 

La Palabra presenta este último día del año, Un programa de vida fundado en la caridad. La Iglesia celebra la Sagrada Familia, para que podamos descubrir que es lo que hace de una familia una realidad sagrada. Se nos invita a revisar nuestra relación familiar, de antes, de ahora, y a proyectar para este nuevo año la manera de vivir ese regalo.

Preguntémonos el papel que han jugado los padres en nuestra vida, y en el caso de ya ser padre o madre, revisar cómo ejerces ese servicio encomendado por Dios. Lo mismo los hijos de qué manera tratamos a los mayores. Dice el Eclesiástico: “Dios hace al padre respetable a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole”. Nos pide honrar, amar y respetar a aquellos que fueron el medio humano para recibir la vida. Ese honrar, amar y retribuir trae sus consecuencias positivas a una vida. “El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes”. ¡Cuánta valía tienen esas vidas que siendo Padres biológicos o nutricios de una persona han sabido ser la imagen de Dios Padre materno aquí en la tierra!. Dios valora la misión de los padres y el amor y respeto por parte de los hijos. Partiendo de eso San Pablo nos exhorta a actitudes particulares que hacen de nuestras familias sagradas, pues así Dios está en medio, el amor presente y la relación reflejo de cómo se ama el Padre, el hijo y el Espíritu Santo. “Que su uniforme sea la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión. Sobrellévense mutuamente y perdónense, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo. Y por encima de todo esto, vivan el amor. Que la paz de Cristo actúe en su corazón; y siempre den gracias; enséñense unos a otros con toda sabiduría. Oren a Dios, denle gracias de corazón. ¡Cuántas invitaciones y sugerencias para vivir como una verdadera familia!. Es sueño de unos padres que hacen digno ese nombre es que su familia viva así. ¡Cuántos de ellos están llenos de preocupación porque ya se ven ancianos, cerca de la muerte y ven que aquello que sembraron no da fruto!, más aún cuantos mueren y lo que sembraron se transforma en pelea, en división, en intereses mezquinos!. Si pusiéramos en labios de nuestros padres vivos o difuntos la frase de Simeón, “Ahora puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto al salvador”, ¿Sería aplicable a nuestras familias?. Que la Palabra ilumine nuestras familias y todos asumamos este nuevo año dichas actitudes.

 

REFLEXIÓN: ¿Están en paz nuestros padres viendo frutos buenos en nosotros?, ¿Padre, estás sembrando lo que quieres recoger en tus hijos?, ¿Hijo, estás retribuyendo la entrega de tus padres?

 

SUMARIO: El niño iba creciendo y se llenaba de sabiduría; y la gracia lo acompañaba

Estamos ubicados en:

Avenida Libertador Centro Pastoral "Mons. Críspulo Benítez"

Barquisimeto - Estado Lara - Teléfonos:  0251-251.67.24 - 0251-267.89.75