DOMINGO 25 DE JUNIO 2017

 

NO TEMAS A LOS QUE MATAN EL CUERPO  O

 

SANGRE DE MARTIRES SEMILLA DE NUEVOS CRISTIANOS

 

 

En el año 197 Tertuliano escribía: “La sangre de los mártires es semilla de los cristianos”. Encontramos la misma idea a mitad del siglo II, en el discurso dirigido a Diogneto: “¿No ves que [los cristianos], arrojados a las fieras con el fin de que renieguen del Señor, no se dejan vencer? ¿No ves que, cuanto más se los castiga, en mayor cantidad aparecen otros?”. Un contemporáneo de Tertuliano, Hipólito Romano escribía, durante la persecución de Septimio Severo, que un gran número de hombres, atraídos a la fe por medio de los mártires, se convertían a su vez en mártires (cfr. Comentario sobre Daniel, II, 38).  Y el evangelio de hoy nos revela de donde brota el ánimo y la fortaleza para ser capaces de dar la vida aún en las más férreas dificultades: “No tengan miedo a los hombres. Lo que les digo de noche díganlo en pleno día, y lo que escuchen al oído grítenlo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”.  La vida está llena de situaciones difíciles, de amenazas, de persecuciones, de atentados que buscan robarnos la paz, la alegría, la libertad y acobardarnos hasta replegarnos por miedo a perder. ¿Perder qué?, la imagen, la reputación, las amistades, los beneficios personales. Sin embargo un cristiano convencido sabe que puede perder todo y que nada vale más que el cielo, que de nada le sirve ganar el mundo entero si pierde la vida, que de nada sirve ganar el mundo apartándose de la verdad, la caridad, la justicia, la libertad, si al final perderá el cielo por haberse entregado cobardemente a quién nada eterno le ofrece. Hace tiempo leí esta afirmación que un periodista guatemalteco amenazado de muerte, escribía: “Ni yo ni nadie estamos amenazados de muerte. Los cristianos no estamos amenazados de muerte. Estamos amenazados de Resurrección. Porque, además del Camino y la Verdad, Cristo es la Vida, aunque esté crucificado en la cumbre del basurero del mundo”.  Y yo estoy convencido de eso. Vale la pena dar la vida, dar la cara con valentía a favor de la verdad y ponerse del lado de Jesús en los más pequeños, alzar la voz cuando el mundo silencia la justicia, vale la pena, así como la pena de muchos, en toda la historia, ha valido el despertar de otros tantos. Este no es un tiempo de cobardía, nunca para los cristianos lo ha sido, es un tiempo de identificarnos con Jesús, que sin miedo anunció y denunció y aunque le costó la vida, abrió paso a la resurrección de todos. El mismo nos habla del valor de nuestra vida y nuestra entrega: ¿No se venden dos pájaros por una moneda?, no tengan miedo;ustedes valen más que todos los pájaros del mundo. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré en el cielo. ¡No tengamos miedo!.

 

 

SUMARIO:

El Señor está conmigo, como fuerte soldado; mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo.

 

 

 

REFLEXIÓN

Mi oración se dirige a ti, Dios mío; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí.