SI ÉL ESTÁ CON NOSOTROS, ¿QUIÉN EN CONTRA?

 

Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?. Es esta una frase tomada de la Palabra de Dios muy conocida y trillada. Sin embargo hay dos actitudes que la contradicen aunque la repitamos y la enseñemos. La primera es que podemos en la mente tener claro que Dios está con nosotros, pero en la vida diaria y cotidiana vivimos en soledad, vivimos por nuestra cuenta, sin Dios. O nos pasa como san Agustín que decía:  ¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva! y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo”. Y pudiera ser que nos suceda esto, Dios dentro y nosotros viviendo fuera. O que él este contigo pero tú no estés con Él. Muchas veces Dios se convierte para nosotros en una tabla de salvación, en el vidrio que se rompe en casos de emergencia, cuando lo que quiere es ser compañero de Vida, estar contigo y que tú estés con él. En todas las muy diversas situaciones de la vida. Es lo que nos presenta la Palabra, distintos casos donde hemos de aprender a estar con Él, a disfrutar de Él. Primera referencia de la Palabra: El Sacrificio de Isaac. El hijo de la promesa, el regalo de Dios, se le pide a Abraham libertad de todo, incluso de aquello que de Dios mismo recibió. Pasa con frecuencia que nos agrada Dios mientras no nos pide algo, nos gusta Dios cuando todo es recibir su amor, su perdón y sus bendiciones, pero cuando nos supone renuncia, sacrificio, entrega, esfuerzo, compromiso, es mejor evadir, o no escuchar, ¿Acaso no está Dios ahí con nosotros?, ¿Acaso ya en esos momentos dejamos de estar con Él?. Eso mismo lo vemos en el Evangelio, Pedro quiere evitar la dificultad de la Cruz, quiere a Dios para la grandeza, para la altura, para la oración, para lo místico, y quiere instalarse en el oasis, quiere acomodarse en lo fácil y no afrontar la cruz, el dolor y todo aquello que comentaban Jesús, Elías y Moisés. Quieren solo al Cristo transfigurado y reluciente y se rehúsa al Cristo desfigurado y sufriente. Los discípulos quieren escuchar palabras de ternura, de paz, de alegría, y El Padre les dice desde el cielo, Escuchen a mi hijo, escuchen todas las Palabras, las que les llevan a los milagros y a las abundancias y las que les llevan a la renuncia a la cruz. Porque si Dios está con nosotros ¿Quién en contra nuestra?, ¿Acaso no es el mismo Dios en las buenas y las malas?, ¿Acaso no merece Dios nuestra fidelidad en gustos y disgustos?. ¿Acaso le solo para aprovecharnos en nuestras necesidades y no como un Padre amoroso, un Hijo maestro y amigo y un Espíritu Santo guía y consolador?. La vida está llena de alegrías y tristezas, de triunfos y fracasos, de duelos y consuelos, ¿Tiene lugar Dios en todas las situaciones?

 

SUMARIO: TODOS LOS PUEBLOS DEL MUNDO TE BENDECIRÁN, PORQUE ME HAS OBEDECIDO

 

 

REFLEXIÓN:

¿DICES SIEMPRE, EN TODA SITUACIÓN, COMO EL SALMISTA?: SEÑOR, YO SOY TU SIERVO, TÚ ROMPISTE MIS CADENAS. TE OFRECERÉ UN SACRIFICIO DE ALABANZA, INVOCANDO TU NOMBRE, SEÑOR.