ARQUIDIOCESIS DE BARQUISIMETO
GOBIERNO SUPERIOR ECLESIÁSTICO
CARTA DE ADHESIÓN Y SOLIDARIDAD CON NUESTROS OBISPOS
MONSEÑOR ANTONIO LÓPEZ CASTILLO Y MONSEÑOR VÍCTOR HUGO BASABE

Consolar, anunciar y denunciar son acciones propias de la misión de la Iglesia. Esa Misión Profética que, como pueblo de Dios, pastores y rebaño, debemos ejercer en todo tiempo. Los cristianos estamos llamados a ser testigos de Jesucristo, implicando esto situarse en la realidad e interpretar lo que Dios habla en cada momento histórico.

Es por esto que, como el profeta, el cristiano tiene la gran misión de situarse en esas realidades sociales donde impera la injusticia, la pobreza, el sufrimiento, con el fin de combatirlo con el mensaje evangélico hecho acción.

Así también la Iglesia tiene la gran tarea de leer los signos de los tiempos (cf. GS 4, 11).

“La verdad padece, pero no perece”, dice Santa Teresa de Jesús. Por eso, Cuando alguien que amamos está muy enfermo, decirle que no tiene nada, que todo está bien, que es solo un pequeño dolor, que ya va a pasar, es un acto irresponsable. Por el contrario, decir la verdad es el primer paso para resolver cualquier situación.

Nuestra amada Venezuela está enferma y requiere urgente sanación material, moral y espiritual, esto es lo que han dicho los obispos. Negar la realidad, como negar la enfermedad, es síntoma de poca cordura, mucho más si lo hacen quienes tienen medios para ayudar a resolverla. Venezuela está enferma, y como sacerdotes nos duele y nos preocupa, porque a las puertas de nuestras parroquias, diariamente acude el pueblo con hambre, angustia, dolor, lágrimas, por la perdida y la partida de seres queridos. Y no le podemos mentir ni al pueblo ni a Dios fingiendo que no pasa nada.

Es por esto que reunido el Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Barquisimeto, en representación de todo el Clero que hace vida en nuestra Arquidiócesis, los Religiosos y Religiosas, los movimientos de apostolado, y la vida Pastoral de esta Iglesia Particular, a través de esta misiva expresa su adhesión total y su solidaridad con el Excmo.

Monseñor Antonio López Castillo, Arzobispo de nuestra Arquidiócesis, lo mismo que con el Excmo. Monseñor Víctor Hugo Basabe, Obispo de la Diócesis de San Felipe. Por tanto, nos adherimos a lo expresado por nuestros Obispos durante la Visita de la Divina Pastora y hacemos un llamado a los que gobiernan para que depongan la soberbia, la maledicencia, y con humildad pidan la asistencia del Espíritu Santo, para servir de verdad al pueblo que sufre.

En esta disposición nos encontrarán siempre dispuestos a acompañar, iluminar y servir. Estamos y estaremos en el mismo lugar: junto al pueblo, junto a Cristo y en comunión con nuestros obispos, pues, “La verdad nos hará libres” (Juan 8,32) y es preciso “Obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5,29). Siguiendo el clamor de la conciencia y la luz del evangelio.

Pues quien se obstina voluntariamente en la mentira, la ofensa y el mal, camina hacia su condenación eterna, mas quien persevera en el bien y en la verdad se salvará.

Nos encomendamos a la Divina Pastora para que como maestra de vida nos enseñe a vivir anclados en la esperanza que brota del evangelio en las Bienaventuranzas, que podamos creer para vivir la felicidad, y que aun en medio de la persecución sepamos apostar todo al Reino de Dios y esperar la recompensa que viene del cielo.

En Barquisimeto, a los dieciocho días del mes de enero del año dos mil dieciocho.

CONSEJO PRESBITERAL DE LA ARQUIDIOCESIS DE BARQUISIMETO