Arquidiócesis se prepara para la II Asamblea de Pastoral 2018

Nota de Prensa

Movimientos apostólicos participan en el Proyecto de Renovación Pastoral
Arquidiócesis se prepara para la II Asamblea de Pastoral 2018
(Arquidiócesis de Barquisimeto –24/07/2018)

La Arquidiócesis de Barquisimeto celebrará este 27 y 28 de julio la II Asamblea de Pastoral Arquidiocesana 2018, con el lema “Con María construyendo la Iglesia día a día”.

El objetivo es construir, junto a María Divina Pastora, la Iglesia dinámica y misionera que nos lleve al encuentro vivo con Jesucristo, camino de conversión, comunión y solidaridad.

Esta asamblea favorecerá la participación de todas las pastorales y movimientos de la Arquidiócesis para recopilar propuestas que permitirán entrar a la siguiente fase del Proyecto Arquidiocesano de Renovación Pastoral, un instrumento que busca orientar la acción pastoral de la Iglesia local y, a la vez, impulsar un caminar donde podamos trabajar unidos hacia una misma meta.

“Ya contamos con un diagnóstico pastoral, denominado modelo de la realidad, el cual nos lleva a la reflexión acerca del quehacer actual y sus desafíos para construir la Iglesia que soñamos”, explica el padre Juan Bautista Briceño, vicario de Pastoral.

Informa que en este encuentro se darán a conocer los avances de este Proyecto y se realizarán mesas de trabajo para recoger nuevos aportes, propiciando la mayor participación posible de todos los sectores.

La asamblea se desarrollará en las instalaciones del Centro Pastoral Monseñor Críspulo Benítez, sede de la Curia Arquidiocesana. Inicia con una vigilia el viernes 27 a las 7:00 pm y continúa el sábado 28, de 8:00 am a 2:00 pm.

El evento también permitirá difundir las actividades, misión y objetivos de las pastorales y movimientos apostólicos participantes.

 

Atentamente,


Pbro. Jesús Alberto Ramírez
Asesor de la Pastoral de Medios de la Arquidiócesis de Barquisimeto
+58 414-5505648 y +58 416-3558071

Comunicado sobre situación de pacientes crónicos

Comunicado sobre situación de pacientes crónicos

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
SOBRE SITUACIÓN DE PACIENTES CRÓNICOS
(TRASPLANTADOS, DIALIZADOS Y OTROS) Y LA INDIFERENCIA DE LAS AUTORIDADES

Si alguno de vosotros, hermanos míos, se desvía de la verdad y otro le convierte, sepa que el que convierte a un pecador de su camino desviado, salvará su alma de la muerte y cubrirá multitud de pecados.” (Santiago, 5,19s)

Ante la dramática situación de nuestro país, que agrava la desnutrición la situación de pacientes en situaciones crónicas y especiales, nuestra conciencia se siente interpelada por la Palabra de Dios, que nos advierte a no ser vigías ciegos o perros mudos (cf. Is 56,10) y menos a adular el poder por obtener beneficios (cf. Mi 3,5-7).

Debido a la situación de pacientes que se dializan, los trasplantados, con cáncer, HIV y tantos otros, que no consiguen los medicamentos que SOLO el gobierno puede hacerles llegar, por su responsabilidad constitucional y por ser de altos costos, es necesario advertir, una vez más, la crisis que estamos enfrentando. Cáritas ha avisado del riesgo de vida de unos 280 mil niños que pueden morir por desnutrición, a lo que se suma el riesgo de unos 16 mil pacientes de diálisis que podrían morir en las próximas semanas, quizás en las próximas dos semanas. Además de los trasplantados de riñón, por ejemplo, con riesgo de volver a caer en diálisis. Se podría añadir 5 pacientes psiquiátricos que han muerto por desnutrición en días recientes, en el hospital psiquiátrico público.

El Pampero. Y se pudiera añadir otros números, si no fuera por la opacidad de los datos, puesto que, en contra de lo estipulado por la Ley y los convenios internacionales, los organismos del Estado no publican las estadísticas epidemiológicas ni de morbosidad desde hace varios años.

Si la propaganda habla de las bondades de la salud en Venezuela y los esfuerzos del gobierno bolivariano, quien está en contacto con el dolor de pacientes y enfermos sabe que tal cosa no es verdad. Pudo haber habido mejoras verificables en la salud durante el primer lustro del tercer milenio, pero no es eso lo que se percibe ni lo que reportan los usuarios en la actualidad, así que cualquier mejora no ha sido sostenible en el tiempo. En estos momentos la carencia de medicamentos para atender dichas afecciones es realmente alarmante.

A esto se suma que se ha hecho imposible la vida al gremio médico y personal de enfermería tanto en entes privados y como en los organismos públicos, por lo que, lejos de reconocer su valía y permitirles llevar una vida digna y segura, han debido buscar nuevos horizontes en otros países. Y esto afecta todavía más la situación de estos pacientes.

Y la inercia del gobierno para ofrecer soluciones hace que cualquier persona se pregunte hasta dónde llega la incapacidad de los funcionarios y hasta cuando ha habido problemas de corrupción no investigados, por no decir encubiertos, que han hecho de los medicamentos formas oscuras de enriquecimiento de personas cercanas al poder.

La situación que enfrenta el país hace que las preguntas no se puedan suavizar. Lamentamos que el llamado a la vida, que se hace con una voz desgarrada por el impulso del amor, se confunda con el odio, tan lejano del corazón de Jesús.

Pero la amenaza de muerte masiva no permite otra forma de llamar a la conciencia. Porque nos negamos a creer que estamos ante una política de profilaxis social, donde los pacientes graves, las personas especiales y los pobres son una carga de la que hay que salir de ella que, por supuesto, dejarían de protestar en poco tiempo, pues es poco el que les quedaría de vida. Tal situación equivaldría a estar siendo testigos de un genocidio, con consecuencias por ser crímenes de lesa humanidad.

Así que dejamos constancia, tanto para la historia como para la comunidad internacional, que, si no se hacen las correcciones que eviten esta mortandad, la responsabilidad, por advertencia, cae sobre todos aquellos funcionarios tanto del poder ejecutivo como fiscalía y defensoría del pueblo que han sido negligentes, y que deberán asumir la consecuencia y omisión de sus actos.

A todos aquellos funcionarios y personal de salud y afines, que pertenecen a cuadros medios de organismos públicos, les recordamos el imperioso deber de ser fiel a la propia conciencia, más cuando se toca aspectos tan graves que atañen la salvación eterna, el cumplimiento de la Constitución y las Leyes, la fidelidad al propio juramento y la responsabilidad en relación al Derecho a la Salud y el riesgo de ser cómplices de su violación. Dicha complicidad está también tipificada dentro de las violaciones de Derechos Humanos, por lo que lo más sensato es no arriesgarse a la posibilidad ser señalados por la historia y los tribunales humanos. Su responsabilidad es personal,civil, penal y administrativa. Junto con la responsabilidad patrimonial del Estado, sea por acción y omisión, las violaciones a los derechos humanos como la salud y la vida son imprescriptibles y perseguibles en cualquier rincón del mundo. Vivimos en un mundo interconectado y, triste recordarlo, muchas de las personas responsables quieren poder recorrerlo y disfrutarlo.

Así como nosotros, pastores, nos sentimos interpelados por el Señor y la situación, y estamos conscientes que hacer caso omiso nos colocaría en riesgo de perdición ante la justa Misericordia divina, así igual le recordamos a todos los creyentes, sobre todo los que tienen cargos de poder, que sopesen bien sus acciones en esta hora aciaga que pasa nuestro país.

Que quienes pretendan escudarse tras la no creencia cristiana, les recordamos que todas las religiones advierten sobre el riesgo de no obedecer la propia conciencia o hacer lo contrario a los dictámenes de la misma. La situación delante del tribunal de Dios del no creyente que haga el bien que su conciencia le indica, será distinta de quien de forma deliberada la contradiga. No hablamos de una ideología religiosa, sino de una verdad contenida en la Revelación.

A pocos días del inicio de la Cuaresma, conviene recordar las palabras del Bautista: “Dad, pues, frutos dignos de conversión, y no andéis diciendo en vuestro interior: “Tenemos por padre a Abraham”; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.” ( Lc 3,8).

Es la hora de atender lo que realmente es importante: la vida. Y si esto no es una emergencia humanitaria, contiene todos los elementos para ser llamada así o buscarle un sinónimo que nos ponga en movimiento.

Que el Espíritu del Resucitado nos movilice para evitar la crucifixión de tantos hermanos nuestros. Barquisimeto, a los siete días del mes de febrero del 2018.