Evangelio Domingo 11 de Junio

Evangelio Domingo 11 de Junio

Evangelio

Juan (3,16-18): Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesus.

Santo Padre

Receta para cuando estemos en momentos de oscuridad

 

VATICANO, 09 Jun. 17 / (ACI).- Rezar y tener paciencia. …para hacer frente a momentos difíciles y de oscuridad.

El Pontífice alertó además contra la vanidad que es una “belleza maquillada” que no dejar entrar en el corazón la “alegría que es de Dios”.

“Todos nosotros hemos pasado por momentos feos, fuertes; sabemos lo que se siente en un momento de oscuridad, en el momento de dolor, en el momento de las dificultades, lo sabemos”.

…en la vida hay momentos de “cruz” en los que es necesario “orar, tener paciencia y tener al menos un poco de esperanza”: se necesita evitar caer “en la vanidad” porque “siempre está el Señor” con nosotros.

“Pidamos la gracia de saber discernir qué sucede en los momentos feos de nuestra vida y como ir adelante, y qué ocurre en los momentos hermosos y no dejarnos engañar por la vanidad”.

 

Notas Pastorales – Domingo de Solemnidad de la Santísima Trinidad /A

SANTISIMA TRINIDAD

El hombre por su sola razón puede llegar al conocimiento de Dios, así lo revela La Sagrada Escritura En Romanos 1, 20- 21: “Pues si bien a él no lo podemos ver, lo contemplamos, por lo menos a través de sus obras, puesto que él es Eterno y Poderoso, y que es Dios. De modo que no tienen disculpas porque conocían a Dios y no lo han glorificado como le corresponde, ni le han dado gracia”. Existen grandes religiones antiguas que reconocen y adoran a un solo Dios, sin embargo no conocieron el misterio trinitario; por cuanto la revelación trinitaria, estaba reservada para la plenitud de los tiempos en Cristo.

Sólo por Jesucristo, hemos conocido, por la revelación el misterio de Dios: Uno y Trino.

EL PADRE

Jesús nos revela este misterio. Él proclama que ha sido enviado por el Padre (Juan 3, 17). Él habla constantemente del Padre en su oración y nos manda a que también nosotros le llamemos Padre: “cuando recen digan: Padre, santificado sea tu nombre” (Lucas 11, 2). Jesús se muestra obediente a su Padre: “No comprendieron que les hablaba de su Padre”. Jesús agregó: “cuando hayan levantado en alto al Hijo del Hombre entonces conocerán que Yo Soy y que nada hago por cuenta mía, solamente digo lo que el Padre me enseña. El que me envió está conmigo y no me deja nunca sólo, porque yo hago siempre lo que a Él le agrada (Juan 8, 27-29).

En fin la revelación del Padre, es evidente en el Nuevo Testamento. A ese Padre primera persona de la Santísima Trinidad, se le atribuye y realiza la creación del mundo, y del hombre, este como centro de esa creación.

EL HIJO

Cristo, el Hijo de Dios, el enviado, el Mesías, el Salvador, aquel que nació en Belén (Mateo 2, 1). Vivió en Nazareth, murió en la Cruz, resucitó al tercer día; ascendió a la derecha del Padre (Marcos 16, 19), se nos revela como Camino, Verdad y Vida. Él es quien nos envía al Espíritu Santo y vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos, al final de los tiempos. Es la segunda persona de la Santísima Trinidad, a él teológicamente se le atribuye y realiza la redención de la humanidad. Él así lo restaura todo. En Él, se inicia el hombre nuevo.

EL ESPIRITU SANTO

Jesucristo, al final de su convivencia con los seres humanos en el tiempo les revela claramente, a la tercera persona trinitaria, al prometer a sus apóstoles el envío del Espíritu Santo: “pero si me voy, se los enviaré y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, a la justicia y  al juicio… cuando venga Él, El Espíritu de la Verdad les guiará hasta la verdad completa…” (Juan 16, 7-13); y esta promesa, llega a la plenitud el día de Pentecostés.

Con la efusión del Espíritu Santo, sobre la Iglesia naciente. Así: “al llegar el día de Pentecostés… de repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento, impetuoso… quedaron todos llenos del Espíritu Santo” (Hecho 2,1.4). al Espíritu Santo, tercera persona de la Santísima Trinidad; se le atribuye y realiza, la santificación de la Iglesia.

Una vez más, Cristo nos habla y revela el misterio trinitario en pleno al decirnos “me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra, vayan pues y hagan discípulos a todas las gentes, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28, 18-19).

Por lo tanto en el día o en la noche, con fe sincera, agradecida y en espíritu de adoración digamos: “Gloria al Padre y al Hijo y al espíritu Santo, como eran en el principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos, amén”.

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.

Evangelio Domingo 28 de Mayo

Evangelio Domingo 28 de Mayo

Evangelio

Mateo (28,16-20): En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos». Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Santo Padre

Ante la incredulidad, Jesús ofrece una “terapia de esperanza”

VATICANO, 24 May. 17 / (ACI).- el Papa Francisco invitó a los fieles congregados a dejarse guiar por Jesús en su “terapia de esperanza”, como hicieron los discípulos de Emaús.

…tras la crucifixión de Jesús, se volvieron a sus hogares en una pequeña aldea, Emaús, decepcionados. Ese camino de Emaús se convirtió en un camino de esperanza cuando el Señor se les apareció.

“En ese momento, Jesús comienza su terapia de la esperanza”

…una confesión que es un reflejo de la naturaleza humana y que se puede resumir en las palabras: “nosotros esperábamos…”. “Cuántas veces en la vida hemos esperado, cuántas veces nos hemos sentido a un paso de la felicidad, y luego nos decepcionamos”.

…“Jesús camina con todas las personas decepcionadas que van con la cabeza baja. Y caminando con ellos, de manera discreta, procede a dar esperanza”.

El Pontífice insistió: “Jesús siempre está a nuestro lado para darnos la esperanza, para calentar nuestros corazones y decirnos ‘ve adelante, yo estoy contigo. Ve a delante’”.

“Dios caminará con nosotros siempre, siempre. También en los minutos más dolorosos, también en los momentos más feos, también en los momentos de la decepción, ahí está el Señor y ahí reside nuestra esperanza. Vayamos adelante con esa esperanza, porque Él está a nuestro lado caminando con nosotros, siempre”

 

Notas Pastorales    –  Domingo Solemnidad de la Ascensión del Señor /A

“Y SUBIÓ AL CIELO”

“Se me ha dado todo poder, en el cielo y en la tierra. Celebramos hoy la festividad litúrgica de la Ascensión del Señor, a la derecha del Padre.

La Ascensión es la consecuencia lógica y real de la Resurrección de Cristo. Porque es la manifestación de la glorificación eterna de Jesús, a la derecha del Padre.

Indica también la nueva forma como vive nuestro Señor Jesucristo, en su Iglesia, prolongación histórica visible del Salvador. La Ascensión también es un signo de la glorificación de la humanidad, que tiene en Jesús “una cabeza de puente” en el cielo, hacia el cual debemos dirigirnos llenos de fe, amor y esperanza. Por lo tanto la Ascensión, es un llamamiento a la esperanza cristiana.

Este esperar, nos proyecta a la eternidad, pero también a que debemos trabajar por mejorar nuestra vida temporal al procurar elevar nuestra calidad de vida, económica, cultural, moral y espiritual.

Por tanto la festividad de la Ascensión, exige también comprometernos con las realidades presentes, para así elevarlas hacia Dios, hacia lo noble, sublime y eterno.

Cristo desaparece visiblemente por su Ascensión al cielo, para hacerse visible a través de nosotros, como Iglesia, su Cuerpo Místico,  a fin de que continuemos su obra de salvación integral, en medio de la sociedad.

 

Elevar la política partidista

Pensemos, cómo la política debe ser desintoxicada, descontaminada, ya que se le debe purificar en una concepción ética que estimule a hacer el bien, y a evitar el mal; todo esto sin fariseísmo porque no es lo mismo, para una sociedad digna, el bien que el mal. Es necesario elevar la política a una verdadera preocupación por el bien común, restituyendo así la credibilidad de nuestros partidos políticos. Para que estos no sean simples maquinarias de corrupción, sino instrumentos eficaces, en la construcción de una patria grande. La política debe emitir signos de superación, no de decadencia, es urgente elevar los postulados políticos, pues allí se afianzan los soportes de una auténtica democracia.

 

Elevar la Educación  

Debemos elevar la educación, es necesario hacer que el niño y el joven asciendan a un mundo de valores. La educación integral, debe no solo buscar saber más, sino procurar el ser más personas. Se debe tender como ya se ha dicho, a una educación para una verdadera vida ciudadana.

Desde la química, la historia, la literatura, las matemáticas, o la religión, se deben enseñar los valores tales como: la responsabilidad, la honradez, la amistad, la verdad, la justicia, la solidaridad, el bien. Debemos plasmar a través de la educación personas cabales.

Elevar los medios de comunicación

Es conveniente elevar la calidad humana de nuestros programas de TV, Radio o Prensa.

No debemos escoger el camino más fácil, de producciones vacías, sin calidad.

Pienso, que hay mucho que hacer, más allá de violencia, erotismo o terror. Un niño vale más que un rating. Debemos convencernos que lo constructivo es digno, humanamente, es más atractivo y convincente.

Vida sin fin

Todo esto nos debe recordar que podemos desde la ciudad terrena, construir la ciudad eterna. La vida humana no acaba con la muerte, existe una vida para siempre, con Dios, que también debemos conquistar, ascender a ella desde la fe.

Es el mismo Cristo al referirse a la vida eterna que nos dice: “Vengan benditos de mi Padre, reciban la herencia del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo, porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, era forastero y me recibieron, estaba desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron; en la cárcel y me vinieron a ver” (Mateo 25, 24-36).

Ascendemos desde la fe, como personas, como familia y como comunidad.

Dios nos ha dado un gran tesoro, como es nuestra madre bajo la advocación querida de la Divina Pastora, quien siempre nos ha enseñado a creer y amar a Dios.

Hoy es día de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.

 

Celebramos el 29 Aniversario Episcopal de nuestro Arzobispo, Mons. Antonio José López Castillo

 

Hoy nos unimos a esta alegría y a la acción de gracias, en este vigésimo noveno Aniversario Episcopal, para que Dios le ayude a seguir siendo un pastor como la  diócesis de Barquisimeto y el país necesitan. Que la Divina Pastora le proteja y guíe.

Evangelio Domingo 07 de Mayo

Evangelio Domingo 07 de Mayo

Evangelio

Juan (10,1-10): En  aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesus.

Santo Padre

El trabajo se convierte en esclavitud cuando no es expresión de la persona

ROMA, 28 Abr. 17 /pm (ACI).- El Papa Francisco reflexionó sobre la justicia, la fraternidad y la importancia del trabajo como aquel ámbito donde la persona se realiza, un espacio que no puede convertirse en esclavitud.

…“cuando el trabajo ya no es expresión de la persona, porque ya no incluye el sentido de lo que está haciendo, el trabajo se convierte en esclavitud; la persona puede ser sustituida por una máquina”.

…“el trabajo justo es el que no solo garantiza una remuneración justa, sino que corresponde a la vocación de la persona y por lo tanto es capaz de desarrollar sus capacidades. Precisamente porque el trabajo transforma a la persona, el proceso de producción de los bienes y servicios asume una valencia moral”.

“La radicalización del individualismo en términos libertarios, y por lo tanto anti-sociales, conduce a la conclusión de que cada uno tiene el ‘derecho’ de expandirse hasta donde su potencia se lo permita incluso al precio de la exclusión y la marginación de la mayoría más vulnerable”.

…“la propuesta del Evangelio: ‘Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura’ ha sido y sigue siendo una nueva energía en la historia que tiende a suscitar fraternidad, libertad, justicia, paz y dignidad para todos”.

El Santo Padre refirió que “en la medida en que el Señor reine en nosotros y entre nosotros, podremos participar en la vida divina y seremos unos para otros ‘instrumentos de la gracia para difundir la caridad de Dios y para tejer redes de caridad’”.

Notas pastorales – IV Domingo de Pascua /A

“El Sacerdote, Buen Pastor en Cristo”

“…Pero el que entra por la puerta, es Pastor de las ovejas. A ese le abre el guardia y las ovejas atienden su voz. Y él, va llamando por el nombre a sus ovejas… Camina delante de ellas y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.

En este día celebramos la festividad del buen pastor: Cristo. Por lo tanto  hoy es día también del Sacerdote o Padre, como lo llama nuestro pueblo. Y además de Cristo, ¿Quién es ese pastor bueno? No es otro que el Obispo, pero también sus colaboradores más inmediatos, los Sacerdotes o Presbíteros. Por lo tanto nos referimos al Padre, educador, investigador, como también el Vicario Cooperador, pero sobre todo al Sacerdote Párroco.

 

¿Quiénes son estos hombres?

 

Los Presbíteros tomados de entre los hombres y constituidos a favor de los hombres, en lo que a Dios se refiere, para que ofrezcan dones y sacrificios por los pecados.

Y conviven como hermanos, con los otros hombres. Así como el Señor Jesús… habitó entre nosotros y quiso asemejarse en todos nosotros, a excepción del pecado (hebreos 5, 11; 2, 17).

 

Ese Sacerdote buen Pastor, que se desgasta con alegría, desde la ciudad o desde el campo, con los pobres y los ricos, con los ignorantes y los sabios, él ejerce su triple función como Maestro, Santificador y Guía.

 

Pues bien, ese hombre que vive en el mundo, sin ser del mundo, ese Sacerdote, buen Pastor, entrega su vida a los demás con fe sincera, sabiduría divina y servicio abnegado.

 

Él es amigo, hermano y pastor, para el niño, el joven, el adulto y el anciano. Él es un buen pastor, porque acompaña al niño desde su nacimiento, derramando el agua bautismal sobre él, purificándolo del pecado original, e incorporándolo en Cristo, Camino, Verdad y Vida: en una palabra, haciéndolo Iglesia pueblo de Dios. Él le dice con su vida, al niñito o niñita, blanco o negro: “te queremos, ven a la vida, estamos contigo”. El Sacerdote, es buen pastor, porque en esa gran plegaria, la Eucaristía, como celebrante y a través de todos los sacramentos alimenta la fe de su pueblo, los acerca a Dios y acerca a Dios a ese pueblo, muy especialmente los domingos, enfervoriza a su comunidad, diciendo: “este es el sacramento de nuestra fe”. Y al concluir, con una sonrisa de amigo les dice: “vayan en paz con Dios, a vivir desde esa fe”.

 

Él es el buen pastor, porque desde el Confesionario como juez misericordioso absuelve de todas las culpas, devolviendo la paz, la alegría al corazón y al rostro de tantos seres humanos. Ese Sacerdote, todo bondad expresa: “no peques más, tus pecados te son perdonados, vete tranquilo”. El Sacerdote, Párroco, profesor, comunicador, capellán, vicario, es buen pastor, porque se acerca al enfermo con cariño, a fin de darle ánimo, hacerle compañía en su soledad, suavizar sus penas desde la fe; y por la unción sacramental, hace que se sienta amado por Dios, como su hijo y también recuerde que su paso por el tiempo es fugaz y que la eternidad es vida para siempre.

 

El sacerdote es el buen pastor, porque bendice, como testigo oficial, la unión de un hombre y una mujer para forjar un hogar cristiano, en donde siempre exista amor, confianza, alegría y santidad.

 

Él procura desde su oración y palabra que los esposos permanezcan unidos, en el amor, tal cual como Cristo ama su Iglesia. Él es guardián del amor entre padre e hijos. En fin él desde Dios, defiende la estabilidad familiar, su felicidad y hermosura en las malas y en las buenas. Él anhela que cada hogar sea una Iglesia doméstica, un remanso de amor y fe.

 

El Sacerdote es el buen pastor, porque él ora y enseña a orar. Él habla de la eternidad, pero también del tiempo, porque sin ser político partidista, debe levantar su voz en nombre de la justicia, la verdad y el bien. A veces no sabe como hacer, porque se mueve entre lo humano y lo divino. Porque él escucha el lamento de Cristo: “no tienen que comer”,   pero también el mismo Cristo le dice: “no sólo de pan vive el hombre”.

 

Él vive, algunas veces en paradojas, entre luces y sombras, pero el Señor le susurra al oído, “no temas yo estoy contigo”.

 

Querido Sacerdote, admiramos tu entrega, valoramos tu abnegación y servicio. No olvides nunca que fue Cristo, quien te llamó. Recuerda que el pueblo te necesita y te quiere. Sigue siendo bueno y santo, vence las dudas, no te canses nunca, porque el Señor es tu pastor y nada te faltará.

 

Te felicito hoy y cada día, te acompañamos cuando sufres y cuando estás contento. Te digo con Jean Guitón: “ganaran siempre si se sitúan con alegría, fuerza y sencillez, dentro de su terreno propio e inconfundible: el Sacerdocio. Les pedimos ante todo, que nos den a Dios, especialmente por los poderes que solo ustedes tienen: absolver y consagrar; les pedimos que sean  hombres de Dios, portadores de la palabra, distribuidores del pan de vida, representantes del eterno, entre nosotros”     

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

 

 

Evangelio Domingo 30 de Abril

Evangelio Domingo 30 de Abril

Evangelio

Lucas (24,13-35): Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén; iban conversando de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban,  Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.. El les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis?».…Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo;…Llegaron a la aldea y le dijeron:
«Quédate con nosotros,» Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando ellos  lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista…. «Era verdad, ha resucitado el Señor, contaron cómo lo habían reconocido al partir el pan. Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesus.

Santo Padre

La fe se basa en hechos concretos, no en teorías

VATICANO, 24 Abr. 17 / (ACI.- El Papa explicó que la fe se sostiene sobre hechos concretos, como que Dios se hizo carne.

…“lo concreto de la fe” en contraposición a los doctores de la ley que “quieren negociar para llegar a compromisos”.

“A veces olvidamos que nuestra fe es concreta: el Verbo se ha hecho carne, no se ha hecho idea: se ha hecho carne. Y cuando recitamos el Credo, decimos todos cosas concretas: ‘Creo en Dios Padre, que ha hecho el cielo y la tierra, creo en Jesucristo que ha nacido, que ha muerto…’ son todo cosas concretas”.

…La concreción de la fe que lleva a la franqueza, al testimonio hasta el martirio, que está contra los compromisos o la idealización de la fe”.

“pidamos al Señor esta experiencia del Espíritu que va y viene y nos lleva adelante, del Espíritu que nos da la unción de la fe, la unción de la concreción de la fe”.

“Que el Señor nos dé a todos este Espíritu pascual, de ir sobre los caminos del Espíritu sin compromisos, sin rigidez, sino con la libertad de anunciar a Jesucristo como Él ha venido: haciéndose carne”.

Notas Pastorales – III Domingo de Pascua /A

“La Santa Misa Dominical”

Ellos comentaron: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las escrituras?… Y, ellos contaron lo que les había pasado por el camino, y como le habían reconocido al partir el pan”.

Este relato manifiesta un claro trasfondo cultural. Los discípulos tuvieron una profunda experiencia de Cristo, en el culto.

Pues bien, el espacio privilegiado de la presencia del Señor, ha sido, es y será la Eucaristía o Santa Misa. En los evangelios podemos corroborar, como muchas de las apariciones de Cristo, resucitado, las tuvieron los apóstoles, en las comidas hechas con el Señor.

En la Última Cena, Jesús mandó a repetir a los apóstoles, aquel singular acontecimiento en conmemoración suya; por tanto la Eucaristía o Santa Misa, es “el Memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo”. Memorial en sentido bíblico, implica la presencia, la actualización del acontecimiento que se celebra, y no es simplemente un recuerdo.

Por eso en toda celebración eucarística, Cristo está presente. Participar en la Eucaristía ó Santa Misa, significa tener un encuentro personal y comunitario con Él.

Veamos los diferentes momentos eucarísticos:

Acto Penitencial

De tal manera que desde el inicio de la Santa Misa, se realiza el acto penitencial como una forma de mantener la armonía con Dios y con los hermanos, sin reemplazar por supuesto el Sacramento de la Reconciliación, Penitencia o Confesión.

Este primer llamado eucarístico, tiene que ver con la paz, con nosotros mismos, con los miembros de la familia, con la fraternidad social, y por supuesto, con ese sentirnos amados por Dios y amar con gratitud a ese gran Padre Celestial.

La Eucaristía es paz personal y comunitaria. En la primera parte, solemos cantar de pie.

 

Liturgia de la Palabra

Luego del gloria en este domingo del tiempo pascual y la oración, pasamos a la Liturgia de la Palabra, en donde escuchamos atentamente los textos bíblicos de la primera y segunda lectura, por supuesto sentados; para la lectura del Evangelio, nos ponemos de pie, y estamos atentos a su contenido, esas tres lecturas bíblicas, nos manifiestan diversos aspectos del plan de Dios.

Homilía

Luego en la homilía, el sacerdote, estando los fieles sentados, relaciona o interpreta esa palabra de Dios, explicando su significado, de acuerdo al Magisterio o enseñanza oficial pública de la iglesia y procurando relacionar esos textos sagrados con la vida, con la realidad social, actualizándolos y procurando motivar una fe sentida y gozosa, impulsando a la conversión a Dios y al prójimo, en la existencia diaria.

Creo

Luego de pie, hacemos la profesión de fe, o sea la síntesis de las principales verdades o principios católicos que debemos conocer y practicar, eso es el credo.

Hacemos la oración de los fieles, como peticiones, plegarias sinceras, que surgen de nuestro ser Iglesia, como por tanto de nuestros anhelos, preocupaciones y esperanzas, debemos oírlos bien, y pedir no mecánicamente, sino muy conscientes de lo que hacemos.

Liturgia Eucarística

Llegamos hasta la liturgia Eucarística, iniciada por el ofertorio en donde presentamos y ofrecemos el pan y el vino, como frutos de la tierra y el trabajo humano, a fin de ofrendar también nuestros sufrimientos, alegrías y esperanzas; permaneciendo sentados.

Cuando se inicia el prefacio, nos ponemos de pie, culminando con “El Santo” como himno de adoración y alabanza.

anáfora

Llegamos a las anáforas o plegarias eucarísticas en sí mismas, en donde se realiza la consagración como transformación mistérica del pan y el vino, en el Cuerpo y la Sangre de Cristo… Ante este misterio de fe, permanecemos de rodilla o de pie.

Habiendo recordado a nuestros difuntos y vivientes, llegamos al rito de comunión, en donde unidos decimos la oración del “Padre Nuestro”. Debidamente preparados, sin pecado mortal o venial, recibimos como alimento de nuestra fe, el Cuerpo de Cristo.

Rito de Conclusión

En el Rito de Conclusión, nos unimos al celebrante en la oración. Luego el que celebra bendice a los fieles, y los invita a continuar viviendo en esa misma fe.

La Santa Misa Dominical

Por lo tanto asistamos a la Misa Dominical, llenos de convicción por propia iniciativa.

Vivamos ese encuentro con Dios y con los hermanos, como pueblo de Dios.

No lo hagamos de manera mecánica y formalista; disfrutemos la Santa Misa, participemos, llenémonos de amor a Dios y al Prójimo.

Cuánto bien le hace la Santa Misa, al ser humano, al cristiano, al católico; cuanto bien hace la Eucaristía o Santa Misa a la familia; la vuelve unida, comprensiva, amistosa, humilde, feliz, llena de Dios.

Vivamos nuestra Misa Dominical, especialmente para que podamos decir con los Apóstoles “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las escrituras?”. –Que así sea-

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Feliz Día del Trabajador

Dios bendiga a los hombres y mujeres trabajadores, y forjadores de paz para hacer un mundo mejor.

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto 

Evangelio Domingo 16 de Abril

Evangelio Domingo 16 de Abril

Evangelio

Juan (20,1-9): El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Santo Padre

Papa Francisco sobre la esperanza de la cruz

VATICANO, 12 Abr. 17 / ACI).- El Santo Padre contrapuso la esperanza terrena a la esperanza de la cruz. El Santo Padre reflexionó sobre los acontecimientos que llevaron a Jesús a la cruz y el sentido que tiene su humillación y muerte: “Jesús vivió el amor hasta el final, dejándose despedazar por la muerte, como una semilla que cae en tierra”

…Jesús ha traído al mundo una esperanza nueva … ha vivido el amor hasta el extremo, …Mira la cruz, mira al Cristo Crucificado y de ahí te llegara la esperanza que no desaparece jamás, aquella que dura hasta la vida eterna.

…es bello ayudar a los demás, servir a los demás. Tal vez, nos cansaremos, ¿eh? La vida es así, pero el corazón se llena de alegría y de esperanza. Y esto es el amor y la esperanza juntos: servir, dar.

…. El amor es el motor que hace ir adelante nuestra esperanza. … Contemplemos al Crucificado, fuente de esperanza.

Notas Pastorales – Domingo Solemnidad de la Resurrección del Señor /A

Pascua de Resurrección

“Pues hasta entonces, no habían entendido la escritura que Él había de resucitar de entre los muertos”, así expresa el Evangelio de hoy la Resurrección de Cristo.

Llenos de regocijo estamos celebrando como cristianos la Pascua de Resurrección. Ahora bien, ¿Qué significa “pascua”?

Es bueno recordar como fuente histórica que la Pascua es la fiesta más solemne de los hebreos, quienes celebran a mitad de la luna en marzo, en memoria de la liberación del cautiverio de Egipto, como “paso” a la libertad.

En la Iglesia Católica es la celebración litúrgica solemne como memorial de la Resurrección de Cristo. Por tanto también es “paso” de la Cruz a la vida. Festividad móvil que oscila entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

Ahondemos, la Pascua es la gran fiesta de los judíos, fiesta religiosa nacional hebrea por excelencia, con el ofrecimiento a Dios de un cordero o cabrito nacido en el año, macho y sin defectos, asado al fuego, debía comerse entero, sin partirle un hueso, con panes ácimos y lechugas silvestres, amargas. Si quedaba algo del cordero, debía ser quemado el mismo día (Éxodo 12). Era la celebración del “paso” o Pascua de la esclavitud a la libertad en Dios.

La Pascua de Jesús

Cristo celebra fielmente con sus discípulos, la Pascua judía y de una manera especialmente solemne “la víspera de padecer como lo expresa la primera anáfora de la misa”, “en la noche en que fue entregado” (1Corintios 11,23). En ella la Nueva Pascua anula definitivamente la antigua. Jesús es el nuevo Cordero Pascual, que ofrece como sacrificio su Cuerpo y su Sangre en la Cruz, y así quita los pecados del mundo, tal cual como la sangre esparcida en los dinteles, de las puertas, salvó de la muerte a los primogénitos Judíos. Es el “paso” en Cristo, de la muerte del pecado a la Salvación, como vida en la fe.

Jesús es la nueva Pascua del verdadero pan ácimo, que multiplicado se da como alimento en la fe. Jesús realiza el “paso” del vacío sin Dios, a la realización con Dios.

La Pascua es el “paso” de Yahvé que “pasó” de largo las casas israelitas, mientras hería a las de los Egipcios (Éxodo 12, 13, 23-27).

La Pascua es el “paso al nuevo templo, en que Jesús purifica el Santuario provisional y anuncia el Santuario Definitivo: “Su Cuerpo Resucitado” (Juan 2, 13-23)

Finalmente la Pascua del nuevo cordero en la cual Jesús ocupa el puesto de la victima, instituyó la nueva comida pascual, la Eucaristía, y efectúa su propio éxodo o “paso” de este mundo pecador, al Reino del Padre (Juan 13,1)

Los cristianos celebran litúrgicamente la liberación del pecado y de la muerte uniéndose a Cristo Crucificado y Resucitado para compartir con Él, la vida eterna y orienta su esperanza hacia su Pascua Gloriosa. De esta manera hemos pasado de la muerte a la vida. En esta noche que brilla ante sus ojos como el día, el católico se prepara a celebrar la Eucaristía como memorial en donde el Cordero de Dios quita los pecados del mundo, y fortalece su fe.

Los bautizados constituyen el nuevo pueblo de Dios que en el exilio de la vida temporal, marchan con los lomos ceñidos protegidos por la Gracia Divina en combate constante contra el mal, hacia la tierra prometida, del Reino de los cielos.

Puesto que Cristo ha sido inmolado y “pasó” de la muerte a la vida, se debe vivir no como la vieja levadura de la mala conducta, sin ética, sino con los ácimos de la verdad, dignidad, honradez y fe. Con Cristo, los bautizados han aprendido a morir, es decir, a celebrar la pascua o “el paso” del pecado a la resurrección, viviendo una vida nueva, llena de Dios y de fraternidad. Por ello la Resurrección es una llamada a la vida después de la muerte física, pero también es una invitación a una vida en el tiempo, responsable, honesta en donde exigimos nuestros derechos, pero sobre todo sepamos cumplir con nuestros deberes.

Como dice la Homilía de Melitón de Sardes, Obispo, sobre la Pascua, en el oficio de lecturas del Jueves Santo: “Cristo nos ha hecho “pasar” de la esclavitud a la libertad, de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, de la tiranía al Reino eterno y ha hecho de nosotros un Sacerdocio, Nuevo, un pueblo elegido, eterno. El es la Pascua de nuestra Salvación”.

Vivamos en la Eucaristía de cada Domingo, el Día del Señor, la Pascua como “paso” de la muerte al mal, a la Resurrección al bien, en Cristo.

 

Felices Pascuas de Resurrección.

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

GOBIERNO SUPERIOR ECLESIASTICO
ARQUIDIOCESIS DE BARQUISIMETO
VENEZUELA

INFORMACION
– La Curia Arquidiocesana reinicira sus actividades el día lunes 24-04-17

Vivamos la Semana Santa 2017

Vivamos la Semana Santa 2017

Vivamos la Semana Santa 2017

DOMINGO DE RAMOS   09 de Abril

Entrada triunfante de Jesús en Jerusalén

8:00 am  Bendición de los ramos. Cada feligrés debe traer su ramo y se bendecirán fuera de la Iglesia y desde allí vendremos en procesión para la celebración de la Santa Misa.

10:00 am y  6:00 pm  Misas  5:00 pm Confesiones

Los cristianos celebramos hoy la Festividad Litúrgica del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor; de esta manera iniciamos en la Iglesia de Catedral a las 8:00 a.m., la Liturgia de la Semana Santa que culminará con la Pascua de Cristo.  Las palmas dan un carácter festivo a esta celebración, que rememora la entrada de Jesús a Jerusalén, como Rey, montado en un jumento en medio de los cantos de los niños, jóvenes y el pueblo todo. Ellos extienden sus mantos en el camino, al igual que los ramos, que portaban también en sus manos. Había un ambiente de euforia, hasta gritar “¡Viva el Hijo de David, bendito el que viene en nombre del Señor, viva el Altísimo!” Y cuando muchos otros desconocedores de la situación preguntaban ¿quién es este? La gente que acompañaba al Señor le respondía: “Es Jesús, el Profeta de Nazaret de Galilea”.

Antes de su pasión, Jesús quiere proyectar sobre Jerusalén el anuncio consolador acerca de su victoria sobre el dolor y la muerte misma. Por ello, es muy importante revestirse en esa liturgia de los sentimientos de Cristo, unirnos a su Vida, a su Pasión, Muerte y Resurrección; vivir estas realidades salvíficas desde la fe.

La palma es un sacramental que nos vincula a Cristo en ese seguimiento personal y comunitario que pasa cada día por la cruz y debe terminar en la resurrección, como amistad gozosa y permanente con Dios.

La palma bendita no puede ser un objeto mágico que al obtener y tocarla, no hace falta nada más; no debe entenderse así, por el contrario, esa palma bendita es un sacramental que nos invita cada día a conocer a Jesucristo, a estudiar mejor nuestro catecismo, a ahondar en nuestra doctrina católica; ese ramo bendito es el llamado a orar, a hablar, profunda y sinceramente con Dios; ese signo sagrado es un llamamiento a participar conscientemente en los Sacramentos, a vivir como Dios manda, a tratar de poner en práctica sus valores como son: la honradez, la responsabilidad, la solidaridad, la justicia y la hermandad.

Jesús asume su función con toda libertad y la llevó con decisión hasta el final; que también nosotros con toda libertad, fervor y respeto, participemos con Cristo, a través de la Liturgia, de su historia, de su salvación.

Que podamos con sencillez decir “con mis obras mostraré mi fe”. Iniciemos pues, desde nuestra convicción, el acompañar a Cristo litúrgicamente en su Pasión, Muerte y Resurrección, peregrinando con la palma de su victoria y cantando “Bendito el que viene en nombre del Señor”.

 

LUNES SANTO  10 de Abril

-Jesús atado a la columna-

Es un día en el cual celebramos, dentro de la contemplación en la fe, el misterio de Jesús atado en la columna.

5:00 pm Confesiones  y  6:00 p.m. Celebración de la Santa Misa.

 

MARTES SANTO  11 de Abril

-Jesús humilde y paciente-

Día de meditación acerca de Cristo Humilde y Paciente, como siervo sufriente entrega su vida por la salvación de todos.

Por razones pastorales hemos querido trasladar la Misa Crismal para el Martes Santo

9:00 am Misa Crismal presidida por el Arzobispo Antonio José López Castillo, concelebrada con todos los sacerdotes de esta Arquidiócesis.

5:00 pm Confesiones  y  6:00 p.m. Celebración de la Santa Misa

Misa Crismal

En ella el Obispo bendice el Óleo de los Enfermos, aceite que se utilizará en las Parroquias, para administrar el Sacramento de la Unción de los enfermos, a fin que “cuantos sean ungidos con este, sientan en cuerpo y alma tu Divina protección Señor, y experimenten alivio y consuelo en sus enfermedades y dolores”

Luego se bendice el Óleo de los Catecúmenos, con el cual se ungirán aquellos niños y adultos en la administración del Sacramento del Bautismo, a fin de que Tu Señor: “concedas tu fortaleza a los catecúmenos que han de ser ungidos con él, para que al aumentar en ellos el conocimiento de las realidades divinas y la valentía en el combate de la fe, vivan más hondamente el Evangelio de Cristo”.

A continuación se Consagra el Crisma, con el cual se ungirá a los niños y adultos, haciéndolos partícipes del sacerdocio de los fieles, como también partícipes de Cristo Maestro y Rey.

Con este óleo se ungen a quienes reciben el Sacramento de la Confirmación, haciéndolos soldados de Cristo, difusores y defensores de la fe cristiana.

Además se unge con el Santo Crisma, a los que reciban la ordenación Sacerdotal y Episcopal, por cuanto se implora al Señor “se digne santificar con su bendición este óleo… infunda en él, la fuerza del Espíritu Santo, con la que ungió a sacerdotes, reyes, profetas y mártires, haga que los consagrados por esta unción…exhalen el perfume de una vida santa”.

Existe otro hecho importante en esta Misa Crismal. El Arzobispo se reúne con sus colaboradores más inmediatos, los presbíteros o sacerdotes, y todos en su presencia, y ante Cristo, renuevan sus compromisos sacerdotales, como responsabilidades del Sacerdocio Ministerial. Es un gran signo de unidad del Presbiterio con su Arzobispo, y es una gran demostración de hermandad sacerdotal ante el laicado católico fundamentalmente y ante la sociedad toda.

Así se cumple el deseo de Cristo: “Padre que todos sean uno como Tú y Yo somos uno”.

 

MIERCOLES SANTO   12 de Abril

-Jesús Nazareno con la cruz a cuestas –

Día de reflexión sobre Jesús Nazareno: camino, verdad y vida.

5:00 pm Confesiones  y  6:00 p.m. Celebración de la Santa Misa.

Al concluir la Misa saldremos en procesión con la Imagen de Jesús Nazareno (por la Av. Venezuela, subimos por la calle 30, cruzamos en la carrera 30 y bajamos por la calle 29. De allí volvemos a la Catedral.

 

JUEVES SANTO  13 de Abril

-Jesús Instituye los Sacramentos de la Eucaristía y el Orden Sacerdotal-

Cada Parroquia debe celebrar la Institución de la Eucaristía y el Sacerdocio.

5:00 pm     Confesiones

6:00 pm     Conmemoración de la última cena del Señor con sus Apóstoles y lavatorio de los pies.

Al concluir la Misa se traslada procesionalmente el Santísimo Sacramento para reservarlo en el monumento.

Se invita a todos los feligreses para acompañar a Jesús Sacramentado en las siguientes horas: 8:00 pm  9:00 pm  y  10:00 pm

También, el Jueves Santo se celebra la Misa Vespertina en la Cena del Señor. Esta Eucaristía de la tarde, realiza muy especialmente la acción de Cristo, que ofrece su testimonio de amor total, amor que instituye la Eucaristía y el Orden Sacerdotal, y entrega a la humanidad el mandato en convicción del amor fraterno, por esencia del ser cristiano. Todo ello manifestado en el servicio mutuo, que se explícita en el lavatorio de los pies, reviviendo el gesto del Señor, que se hace servidor de todos por amor.

En esa noche, grande, el Santísimo Sacramento queda expuesto en un altar bellamente adornado, que denominamos “Monumento” para la Adoración realizada por los fieles creyentes. Es esta una tradición Eucarística muy hermosa y que fortalece el fervor de nuestro pueblo; en todos los templos católicos, se escuchará como plegaria esta invocación “Bendito y alabado sea Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar, sea por siempre bendito y alabado”.

Ojalá y podamos visitar esta noche “Los Monumentos Eucarísticos” de nuestras parroquias.

 

VIERNES SANTO  14 de Abril

– PASION Y MUERTE DE JESUCRISTO EN LA CRUZ-

Continuación de la Adoración al Santísimo en el monumento en las siguientes Horas: 8,  9,  10  y  11  a.m.  –   12, 1  y  2  pm

4:00 pm Las siete palabras: es la predicación de las siete palabras como una reflexión  sobre las expresiones redentoras de Cristo en la Cruz.

5:00 pm Celebración Litúrgica: Lectura de la Pasión, Adoración de la Santa Cruz y distribución de la Comunión.

Al concluir la celebración, salimos en procesión con el Santo Sepulcro, salimos por la Av. Venezuela, subimos por la calle 32, cruzamos en la carrera 28 hasta la calle 30 y de allí hasta la Catedral,

Por la tarde, la Liturgia se estructura en tres momentos especiales:

 

La proclamación  de la Pasión del Señor: rememora los sufrimientos de nuestro Redentor por nuestra salvación. Evitemos el pecad, causa de su muerte y artífice de la destrucción del hombre.

La Oración Universal: consiste en diversas plegarias donde se ora por la Iglesia, por el Papa, por la Jerarquía, los fieles, por los catecúmenos, por la unidad de los cristianos, por los que creen en Cristo, por los que no creen en Dios, por los gobernantes, por los que padecen necesidad.

La Adoración de la Santa Cruz: la cruz, instrumento de muerte y de victoria, va a ser exaltada y venerada. Ella es signo del triunfo de Cristo, sobre el pecado y sobre la muerte. Es el momento cumbre de la acción litúrgica de este día, por ello el pueblo canta “Miren al árbol de la Cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo, vengan a adorarlo”.

En este día cuando el pueblo hace una genuflexión ante la Cruz, en señal de adoración a Cristo, y estampa un beso al crucifijo; se suele escuchar aquella partitura ya clásica para nosotros como música sagrada el “Popule Meus”, ¡Oh pueblo mío, que te he hecho, en qué te he ofendido, respóndeme…

Que nosotros sepamos tomar nuestra propia cruz, a fin de poder optar a la resurrección final, Cristo nos sigue diciendo: “Quien quiera seguirme que tome su cruz”.

Inmediatamente se distribuye la Sagrada Comunión a los que debidamente preparados desean recibirla. En éste, es el único día del año en el cual no se celebra la Santa Misa.

Por la noche, es tradición la Procesión del Santo Sepulcro de Cristo Muerto. En muchas partes también se celebra el ejercicio piadoso del Vía Crucis.

 

SABADO SANTO   15 de Abril

– VIGILIA PASCUAL DE LA TRIUNFANTE  RESURRECCION DEL SEÑOR –

8:00 pm  Liturgia de la luz: Bendición del fuego y del Cirio Pascual  (los fieles pueden traer una vela para que participen en esta ceremonia). Procesión con el Cirio hasta la Iglesia, Pregón Pascual, Liturgia Bautismal y Liturgia Eucarística.

Nota: el agua común de los fieles se bendecirá el Domingo de Resurrección en las tres Misas.

Bendición del fuego y preparación del cirio: esta Liturgia, representa a Cristo que pasa de la muerte a la vida. Es la cruz que quiere iluminar los corazones de todos con una fe radiante. De esta suerte se realiza la procesión solemne con el Cirio Pascual encendido, símbolo de Cristo que es ayer y hoy, principio y fin, alfa  y omega, suyo es el tiempo y la eternidad a Él el canto del Pregón Pascual como himno de victoria porque es la noche radiante en la que Cristo resucitó “Qué noche tan dichosa, en que se une el cielo con la tierra, lo humano y lo Divino”. La verdad siempre será luz y Cristo es la verdad. Es la noche de la luz.

Liturgia de la Palabra: acá se hace resaltar por medio del texto bíblico, el paso de la primera creación a la nueva creación en Cristo nuevo Adán.

Oración Universal, bendición del Agua Bautismal y Renovación de las Promesas Bautismales, es decir, la Liturgia Bautismal.

Los bienes y dones de la salvación se hacen efectivos en el hombre principalmente por el Bautismo, ya que por él, el ser humano penetra en la nueva vida y se incorpora a Cristo de una manera viva y total por el Bautismo, además, nos hacemos Iglesia, Pueblo de Dios. Después del canto de las letanías, en esa noche se bendice el agua bautismal, a fin de que sepultados con Cristo en su muerte, por el Bautismo, resucitemos con Él a la vida.

Cuando no hay bautizados se bendice el agua común, a fin de que como Sacramental nos comprometa con los valores del Evangelio, no puede ser un elemento supersticioso: vivamos nuestra vocación bautismal. Por otra parte, los fieles renuevan las promesas bautismales, como renuncia al mal y adhesión a Dios, habiendo realizado la Oración Universal.

 

DOMINGO DE RESURRECCION 17 de Abril

  • TRIUNFANTE RESURRECION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO –

 

8:00 am,  10:00 a.m.  y   6:00 p.m.,   Misa Solemne de Resurrección.

 

La liturgia de la Eucaristía: es el principio y el culmen de nuestra vida cristiana. En este amanecer podemos cantar alborozados: “Resucitó, Resucitó, Resucitó.  Aleluya, Aleluya, la muerte, dónde está la muerte, dónde esta mi muerte, dónde está su victoria, Resucitó, Resucitó, Resucitó”.

Resucitemos al bien.  ¡Felices Pascuas de Resurrección!

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

 

 

 

La Semana Santa es tiempo de fe, es un periodo de reflexión en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

 

Es una jornada de asueto para estrechar los lazos de amistad y fe familiar, a través de la comunicación y comprensión.

 

Semana Santa no es tiempo para excesos, ni alcoholismo, ni destrucción de tantas vidas en las carreteras.

 

Respeta las leyes de tránsito, sé educado con todos, no ensucies el medio ambiente.

 

A donde vayas, busca el Templo de tu preferencia y participa de los oficios litúrgicos. Cuando esto te sea difícil, sigue la programación de Semana Santa, por los medios de comunicación.

 

 

 

GOBIERNO SUPERIOR ECLESIÁSTICO

                            ARQUIDIOCESIS DE BARQUISIMETO

                                                  VENEZUELA

 

INFORMACIÓN

– Por razones pastorales la Misa Crismal sera celebrada el Martes Santo a las 9:00 am, presidida por el Arzobispo Antonio José López Castillo, concelebrada con todos los sacerdotes de esta Arquidiócesis.

– Se informa que la Curia Arquidiocesana tendra un receso en sus actividades desde el 10-04-17 hasta el 23-04-17