Bajada Solemne de la imagen de la Divina Pastora

por | Ene 6, 2021 | Nota Pastoral | 0 Comentarios

ARQUIDIÓCESIS DE BARQUISIMETO

COMISIÓN CENTRAL ORGANIZADORA

FESTIVIDAD LITÚRGICA MARIANA DIVINA PASTORA

 

NOTA DE PRENSA

Celebrada la Bajada Solemne de la Divina Pastora

camino a la Primera Peregrinación Virtual a su Santuario

 

Arquidiócesis de Barquisimeto | 05/01/2021

La sagrada imagen de la Divina Pastora está ya dispuesta en su trono, desde donde recibirá la visita en oración de todo el pueblo devoto que se unirá a la Primera Peregrinación Virtual hacia su Santuario, del 06 al 14 de enero.

La Santa Eucaristía de la Bajada Solemne, celebrada este 05 de enero en Santa Rosa sin presencia de fieles, representa el punto de inicio de esta festividad litúrgica mariana que este año, motivado a las actuales circunstancias sanitarias, toma un enfoque novedoso, el de acompañar virtualmente a nuestra Madre siguiendo cada paso de esta experiencia de fe y devoción desde nuestros hogares, a través de las plataformas digitales.

“Este año nos toca realizar este acto con un templo vacío, pero sabemos que en cada hogar de esta tierra larense hay un templo en el que Dios está presente y en el que está presente también su Santísima Madre”, expresó Monseñor Víctor Hugo Basabe, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Barquisimeto, al iniciar la Santa Misa, en vísperas de la Solemnidad de la Epifanía del Señor.

Invitó a estar unidos en una sola fe, en un solo corazón, como un solo pueblo, en una súplica ferviente a Dios, por intercesión de la Madre del Divino Pastor, para que cese prontamente la pandemia, para que Ella nos consiga plenitud de salud y para que pronto se pueda realizar la Visita 165a la ciudad de Barquisimeto.

Durante la celebración eucarística, como es tradición, la venerada imagen de la Pastora de Almas fue bajada de su nicho y colocada en su trono, en esta ocasión luciendo el vestido elegido por los fieles, entre cinco propuestas presentadas por la Arquidiócesis de Barquisimeto para la votación que llevó por nombre Mujer Vestida de Amor.

Y allí estaba María Divina Pastora, en su Santuario, bajada en hombros de sus celadores, ofrendada de melodías por la Orquesta Mavare y rodeada de la inmensa devoción que traspasó las pantallas de los dispositivos y llegó hasta ella en forma de acción de gracias y de súplica desde el corazón de todos sus hijos.

“A partir de hoy, aún en medio de estas circunstancia que vivimos, les invito a llenarse de gozo en el espíritu, pues con esta bajada de la sagrada imagen desde el nicho en el que normalmente la veneramos, si algo queremos significar es su cercanía para con nosotros en todo momento, y más en momentos de tribulación e incertidumbre como los que ahora vivimos”.

Monseñor Basabe alienta a todos a tener la certeza de que Ella es madre, amiga y compañera en el camino hacia Jesús, “y en medio de este pueblo larense se ha hecho también Divina Pastora de las Almas, para mostrar su mejor faceta como guía solícita del rebaño de Cristo en estas tierras peregrina”.

Antes de finalizar la Santa Misa, leyó la oración rogativa por el cese de la pandemia,repitiendo aquel gesto que marcó la historia de fe en el pueblo larense, cuando en 1856 el Padre Macario Yépez pidió la intercesión de la Madre de Dios, bajo la advocación de la Divina Pastora, para que cesara la epidemia del cólera.

HOMILIA EN LA MISA VESPERTINA DE LA VIGILIA DE LA EPIFANIA DEL SEÑOR
Y BAJADA DE LA IMAGEN DE LA DIVINA PASTORA
BARQUISIMETO 05 DE ENERO DE 2021

Amados hermanos.-
Poco a poco vamos caminando hacia al fin del tiempo de Navidad, y hoy, nos unimos en torno a la mesa de la Palabra y del Cuerpo del Señor para celebrar esta Liturgia en vísperas de la solemnidad de la Epifanía del Señor, un momento importantísimo de este tiempo en el que de nuevo se nos invita a contemplar el misterio de la Encarnación y el alcance universal que el mismo tiene para la humanidad entera.
Y, en el marco de esta celebración, con gozo en el espíritu y renovada fe y esperanza, uniéndonos desde ya en una súplica confiada hacia quien se ha mostrado madre y protectora de este pueblo, procederemos a la bajada de la querida imagen de la Divina Pastora de las Almas, patrona de todos los larenses, como punto de inicio de la Peregrinación virtual a la que las circunstancias sanitarias que vive el mundo y a la que no escapa Venezuela por la presencia del Covid 19 nos debemos aplicar en este año.

  • La Liturgia de la Palabra que hemos escuchado contiene para nosotros:
    Una promesa de consuelo y esperanza de parte del Señor en medio de todas las vicisitudes que vive en esta hora la humanidad.
  • Una llamada a descubrirnos como lo que efectivamente somos: hijos de Dios en Cristo, y;
  • Una invitación a dejarnos guiar por la luz divina a fin que podamos llegar al que es nuestro destino final y por ende a la plenitud de la alegría

El profeta Isaías, habla de parte de Dios a un pueblo que en el exilio, cree haberlo perdido todo, que cree incluso que Dios se ha olvidado de él, que ya no lo prefiere entre todos los pueblos de la tierra como había sucedido en el pasado. A ese pueblo, sumido en la tristeza y la desesperanza, envía Dios al profeta con una palabra de consuelo y de promesa no solo de restauración sino de mayor encumbramiento. Sobre el pueblo que vive en tinieblas, brillará la luz de Dios. Sobre el pueblo que es víctima de la opresión política, la libertad resplandecerá de nuevo. Por eso el pueblo de Israel debe alegrarse y levantarse de su tristeza porque sobre él y en él la gloria de Dios resplandecerá de nuevo, pero esta vez, para alcanzar a la humanidad entera.

Esa palabra de consuelo y esa promesa de restauración de parte de Dios hoy debe resonar como dirigida a nosotros su nuevo pueblo que, quizás en medio de las circunstancias y dificultades que vivimos nos vemos tentados a pensar que Dios se ha olvidado de nosotros y ha decidido sumirnos en la tiniebla. No hermanos, no es momento para la desconfianza ni para la desesperanza. Vivimos momentos de obscuridad en el mundo y en Venezuela sobre todo a causa de esta mortal Pandemia que está segando la vida de tantos hermanos y enlutando a tantos hogares, pero sobre nosotros la luz de Dios que es Cristo brilla perennemente recordándonos cuanto nos ama el Padre.

Es momento si, para la conversión, esa misma a la que invitaba el profeta en el pasado; para preguntarnos si nos hemos preocupado por indagar que quiere Dios de nosotros en estos tiempos y si nos hemos preocupado por caminar bajo su luz. Si nos hemos ocupado en que sea el bien el que impere entre nosotros y si estamos haciendo buen uso de cuanto de Dios hemos recibido para vivir dignamente. La humanidad necesita profundamente revisarse, los venezolanos, necesitamos revisarnos profundamente de cara a Dios y decidirnos a caminar bajo su luz. En la medida que lo hagamos, y emprendamos su búsqueda, Dios encenderá estrellas en nuestros caminos, como lo hizo con aquellos magos llegados de oriente en búsqueda del nuevo Rey que había nacido y también nosotros superando la desesperanza y la tristeza caminaremos bajo su luz.

San Pablo por su parte, en la segunda lectura, nos profundiza en la verdad que en el Evangelio se nos revela, Dios se ha hecho hombre en favor de todos los hombres representados por aquellos tres magos que desde tierras paganas van en busqueda del Rey prometido que ha nacido para adorarlo. En Cristo nos manifiesta que la salvación que en su corazón ha concebido, no es exclusiva ni excluyente, alcanza a todo hombre de cualquier raza, de cualquier pueblo o nación. Porque Dios en Cristo ha querido reunir de nuevo lo que el pecado había desunido y en él, y en virtud de su misterio pascual ha querido hacer de todos nosotros sus hijos. Por eso, como lo expresa el mismo apóstol en el inicio de la carta de la que se extrae el texto que escuchamos, todos debemos vivir en perenne acción de gracias a Dios que en Cristo, nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Mateo por su parte, pone delante de nosotros el cuadro de la búsqueda y encuentro de aquellos tres hombres llegados del oriente hasta Belén. Los ha guiado una estrella. Una luz que de repente desaparece y que les obliga a preguntar por el lugar en el que ha nacido aquel pequeño rey llegando hasta el mismo centro del poder, a Jerusalén. Su pregunta inquieta a todos, pero por sobre todo a Herodes quien representa el oscuro proceder de los que piensan que el poder es solo para subyugar y para alzarse aún por encima de los designios divinos, para perpetuarse en él aun a costa de la vida y el progreso de los pueblos. Pero aquellos magos buscan a un verdadero rey, no a una caricatura política circunstancial que es lo que realmente es Herodes y como él, todos los que en cualquier tiempo y lugar, buscan el ejercicio del poder solo para satisfacer sus intereses mezquinos y promover sus totalitarismos ideológicos.

Pero el deseo de encontrar a quien saben es realmente importante, los lleva a proseguir su búsqueda y, puestos en camino, de repente nuevamente ante ellos resplandece aquella luz que hasta entrar en Jerusalén les había guiado. En ellos la alegría se renueva y su esfuerzo y afán es premiado con la contemplación de la ternura del rostro de aquel niño que aun naciendo en la humildad está destinado a ser el verdadero Rey de todos los pueblos.

El evento de la Epifanía pues, queridos hermanos, debe ser para nosotros, además de expresión del amor universal de Dios por todos los hombre en favor de los cuales su Hijo se ha encarnado, un camino pedagógico en la búsqueda y encuentro del Señor que estamos llamados a recorrer desde el mismo día en que en su nombre fuimos bautizados. Como aquellos tres magos que del paganismo pasan a la luz de la fe, así también nosotros debemos empeñarnos en pasar de una fe simple a una fe plena de certeza en el Señor.

Y en ese buscar al Señor, contamos con la mejor estrella que Dios ha podido encender en nuestros horizontes: María, que viene siempre a nuestro encuentro para conducirnos a su Hijo y renovarnos en la certeza de su amor. Ella es Madre, Amiga y compañera en el camino hacia Jesús, y en medio de este pueblo larense, se ha hecho también Divina Pastora de las Almas para mostrar su mejor faceta como guía solicita del rebaño de Cristo que en estas tierras peregrina.

Por eso queridos hermanos, a partir de hoy, aun en medio de estas circunstancias que vivimos, les invito a llenarse de gozo en el espíritu, pues con esta bajada que hoy haremos de la sagrada imagen de la Divina Pastora desde el nicho en el que normalmente la veneramos, si algo queremos significar, es su cercanía para con nosotros en todo momento y más en momentos de tribulación e incertidumbre como los que vivimos.

En otras circunstancias, en un día como hoy, este Templo seguramente estaría rebosante de fieles, más ante el delicado momento que vivimos desde el punto de vista sanitario, somos pocos, los que tenemos la oportunidad de estar físicamente en esta celebración y viviendo este momento en medio de medidas que hace un año eran impensables para muchos de nosotros. Pero sé que son muchos los hermanos que desde esta tierra larense, desde toda Venezuela y el exterior están siguiendo este acto a través de los medios de comunicación y las nuevas plataformas que la tecnología nos permite. A todos ustedes queridos hermanos, les invito a en estos días que se acercan a una vivencia más intensa de nuestra fe profundizando en la oración y la súplica al buen Dios a fin que por la intercesión y bajo el amparo maternal de la amada pastorcita de los larenses nos conceda la gracia de vernos prontamente definitivamente libres de esta Pandemia y de tantos otros males que particularmente aquejan a nuestro país.

Como todos ya lo saben, las circunstancias que se derivan de la presencia entre nosotros de la pandemia del COVID 19, nos han llevado a quienes conformamos la Comisión Central que todos los años prepara todo lo necesario para la realización de la peregrinación de la imagen a la ciudad de Barquisimeto, a posponer por este año la realización de la misma el próximo 14 de enero hasta que mejores condiciones de salud pública nos lo permitan. Sin embargo, eso no quiere decir que no celebremos a la Madre del Señor ese día y en estos días previos; solo se introduce un cambio en nuestra manera de hacerlo y que desde ya estamos pidiendo a su Hijo sólo sea por este año.

A partir de mañana con el inicio de la Novena en honor de la Divina Pastora, estaremos dando inicio, a través de los medios de comunicación y mediante el uso de las nuevas plataformas tecnológicas, sirviéndonos de las catequesis mariológicas y de todo cuanto se ha preparado para tal fin, a lo que este año hemos llamado la “Peregrinación virtual de los devotos de la Virgen hacia su Santuario en Santa Rosa”. A este caminar virtual hacia este templo de Santa Rosa, le hemos denominado la “Ruta de la Misericordia, la Esperanza y el Consuelo” inspirándonos en las nuevas letanías del Rosario que el papa Francisco ha agregado el pasado año a las que ya conocemos y a cuya meditación se sumarán otras letanías de las ya existentes adecuadas para dirigirnos a la Virgen en estos momentos de angustia. Al final de ese caminar, nos espera la Madre, vestida de amor y Peregrina de la Misericordia, la Esperanza y el Consuelo entre nosotros.

Llamo a todos pues, a que desde ya, nos sumemos en una oración profunda y llena de fe, pidiendo al Señor por intercesión de su Santísima Madre, bajo la advocación de Divina Pastora de las almas, el cese definitivo de esta Pandemia en todo el mundo. Pidamos también por Venezuela a fin que este año que iniciamos, sea un año de verdaderas transformaciones en el país en las que el ciudadano ocupe el lugar central. Porque cesen las mezquindades políticas que en lo único que han contribuido es en hacernos un país cada vez más empobrecido. Porque la dirigencia política venezolana entienda que estamos cansados de corrupción y de diatribas y confrontaciones estériles y que este pueblo exige que se le tome en cuenta como principal sujeto en la producción de los cambios para superar tantas adversidades que ahora estamos padeciendo.

Pidamos a la Madre del Divino pastor, que ella que es Consuelo de los migrantes, proteja en estas difíciles circunstancias a tantos seres queridos nuestros que han partido de nuestro suelo en búsqueda de mejores condiciones de vida y que bajo su protección y amparo puedan prontamente regresar al seno de sus hogares. Pidamos de manera muy especial, por todos nuestros hermanos médicos, enfermeras, enfermeros y paramédicos que están en primera línea en los hospitales y centros de salud en la primera línea de lucha contra esta pandemia y haciendo todo esfuerzo aun a riesgo de sus vidas por salvar las de tantos hermanos que ahora están padeciendo a causa de ella.

No quiero culminar estas palabras, sin dejar de agradecer a todos los medios de comunicación que desde hoy nos acompañarán todos los días en nuestro peregrinar al encuentro de la Virgen. No hago mención pormenorizada de cada uno de ellos, porque son muchos los que a nivel nacional como internacional han decidido sumarse a esta iniciativa novedosa a la que las circunstancias nos han conducido, pido si a la Divina Pastora de las almas, que ella acompañe y proteja a todos sus directivos y a todos sus trabajadores y en nombre de todo este pueblo fiel cuyo pastoreo me ha sido confiado les agradezco todos sus esfuerzos y dedicación.

Que nuestras familias pues, se dispongan desde ya, a vivir estos días de cara al Señor y sintiéndose acompañadas de cerca por la Pastorcita amorosa de los larenses. Que ella bendiga desde su santuario a todo este pueblo que con amor la venera y ansía el encuentro con ella. Que pronto, llenos de alegría y libres definitivamente de esta pandemia que nos azota, podamos reunirnos en alegre manifestación de fe y, sobre nuestros hombros llevar a la amada Divina Pastora a visitar a sus hijos en Barquisimeto.

Que así sea.

+Mons. Víctor Hugo Basabe
Obispo de San Felipe y Administrador Apostólico de Barquisimeto

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