María conduce a su pueblo a la santidad

María conduce a su pueblo a la santidad

Visita 163 de la Divina Pastora a Barquisimeto

María conduce a su pueblo a la santidad

 

(Arquidiócesis de Barquisimeto)

14 de enero, un cielo radiante, el día más esperado por el pueblo barquisimetano y devoto de la Divina Pastora.

Muchas almas ahí junto a ella, venidas desde diversas zonas del estado Lara y Venezuela entera; otra inmensa cantidad en la distancia, con gran añoranza por su tierra y también colmadas de alegría por llevar en su corazón a María, con un amor que supera fronteras.

La procesión con la sagrada imagen de la Divina Pastora en su Visita 163 a Barquisimeto es, kilómetro a kilómetro, un recorrido de devoción, penitencia y oración, así como un signo de esperanza de un pueblo que se acoge confiado a su bondadosa y misericordiosa intercesión.

En palabras de Monseñor Víctor Hugo Basabe, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Barquisimeto, una única y multitudinaria manifestación de fe en nuestro Señor Jesucristo y de profundo amor y devoción a su madre amantísima.

Este año con el llamado especial a recorrer junto a María, Madre de la Iglesia, la Ruta de la Santidad, fue una ocasión para interiorizar la vida, descubrir la obra de Dios en lo cotidiano, tener un profundo deseo por la santidad y el compromiso de poner todo de nuestra parte para vivir los valores del Evangelio.

Así se vivió la procesión con la sagrada imagen de la Divina Pastora desde Santa Rosa hasta la Catedral de Barquisimeto:

Salida de la sagrada imagen desde su santuario en Santa Rosa y eucaristía de inicio de la peregrinación

“La sagrada imagen de la Divina Pastora, engalanada por el amor de la devota feligresía tocuyana que en ella se hizo traje de fiesta; llevando entre sus manos la tierna imagen del Redentor del Mundo; bordado en su vestido el mapa de esta tierra venezolana hoy herida y maltratada pero no menos llena de esperanza y de confianza en el Señor de la historia y, enmarcada entre columnas de hermosas flores tejidas por las laboriosas manos de nuestros hermanos del Movimiento Flores de Misericordia venidos desde la Basílica de Chiquinquirá de Maracaibo a hacer esta ofrenda de amor, está ya preparada para en hombros de su pueblo amante iniciar su peregrinación N° 163 a la ciudad de Barquisimeto”. Mons. Víctor Hugo Basabe

 

 

 

 

Mons. Víctor Hugo Basabe presidió la eucaristía de inicio, que contó con la presencia de Mons. Mariano Parra Sandoval, Arzobispo de Co ro; Mons. Polito Rodríguez Méndez, Obispo de San Carlos y Mons. Manuel Felipe Díaz, Arzobispo de Calabozo.

 

Homilía con ocasión de la eucaristía de inicio de la 163 peregrinación de la Divina Pastora a la ciudad de Barquisimeto

La Divina Pastora se despide temporalmente de su querido pueblo de Santa Rosa, hasta su regreso el sábado 13 de abril

La Pastora de Almas otorga a su paso abundantes gracias para su amado rebaño…

…y lo acompaña en su caminar durante la Ruta de la Santidad: 12 estaciones dispuestas para profundizar en la vida cristiana y contemplar a la Bienaventurada Virgen María como Madre de la Iglesia, discípula y misionera, educadora en la fe, modelo de servicio y formadora de cristianos santos

¡Bienvenida, Madre!

Acto de recibimiento de la venerada imagen de la Divina Pastora y homenaje de la Orquesta Mavare en la Plaza Macario Yépez

 “Confiados en la certeza de tu intercesión, nuestros antepasados trajeron a Barquisimeto sobre sus hombros tu sagrada imagen, a fin que el pueblo, sintiéndote más cercana, a ti acudiera. Se inicia así la peregrinación de tu imagen cada 14 de enero a Barquisimeto. Hoy, 163 años después de aquella, tu primera visita, te recibimos con alegría en el mismo lugar en el que el pueblo de entonces, junto a la imagen del Nazareno te recibió. Gracias, piadosa y amante Pastora de las Almas, por esa tu cercanía y amor hacia este pueblo que lleno de fervor vuelve a cantar tu himno. Bendice con tu presencia a esta ciudad y a cada uno de aquellos que la habitan. Madre amorosa, intercede por toda Venezuela como lo hiciste hace 163 años, tus hijos te lo imploramos. Acompáñanos en nuestro peregrinar por la vida y consíguenos la gracia de querer ser santos como santo es tu Hijo amado”. Mons. Víctor Hugo Basabe

Durante la procesión, la voz suplicante del pueblo de Dios clama a la Santísima Virgen María su intercesión por la libertad y la paz de Venezuela

Llegada de la sagrada imagen a la Santa Iglesia Catedral y eucaristía de recibimiento

 

 

Mons. José Luis Azuaje, Arzobispo de Maracaibo y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), presidió la eucaristía de recibimiento, que contó con la presencia de Mons. Luis Armando Tineo, Obispo de Carora; Mons. Mariano Parra Sandoval, Arzobispo de Co ro; Mons. Polito Rodríguez Méndez, Obispo de San Carlos y Mons. Manuel Felipe Díaz, Arzobispo de Calabozo

“Con la Santa Misa que estamos celebrando estamos cerrando esta bella procesión que ha sido un gesto hermoso de devoción a la Santísima Virgen, consuelo en la aflicción, bajo la advocación de la Divina Pastora. Una procesión que ha tenido su motivación este año: orar por Venezuela. No es coincidencia que esta oración por Venezuela la hagamos en esta avenida Venezuela y que el vestido que hoy luce la Divina Pastora lleve el mapa de nuestro país, porque a ella le pedimos que actúe con su autoridad de madre como lo hizo hace 163 años para que se acabe esta tragedia nacional de miseria, injusticia y corrupción. Ella como madre nos oye, nos consuela, sana nuestras heridas y produce en nosotros una gran esperanza. Hermanos y hermanas, la Divina Pastora nos ama, nos cuida y como Madre de Dios tiene una fuerza transformadora. No perdamos pues la esperanza, sino confiemos en que esa fuerza de amor nos librará de todo mal y nos guiará hacia una patria digna y virtuosa”. Mons. José Luis Azuaje

Entre Lazos de Fe

La procesión con la imagen de la Divina Pastora es una experiencia de devoción y entrega.

Una vez más, la peregrinación contó con la participación del Equipo de Acompañamiento de la Divina Pastora, conformado por voluntarios para  acompañar y abrir paso a la sagrada imagen durante su recorrido desde Santa Rosa hasta la Catedral de Barquisimeto.

Junto a la Cofradía de Celadores de la Divina Pastora y Cofradía de Acompañamiento de la sagrada imagen, prestan un servicio con alegría, fraternidad y espíritu de oración.

Testimonios de fe en la Ruta de la Santidad, con María Divina Pastora

“Venir a la procesión de la Divina Pastora es una tradición familiar, me traían desde chiquita y actualmente tengo 21 años. Presto servicio en la iglesia Santa Rosa de Lima y para mí la Divina Pastora es una madre, con quien puedo contar en cualquier momento y sé que va a interceder por mí ante su hijo”.

 

“Es una tradición que como católicos siempre hemos seguido. Esta procesión que estamos viviendo es muy bella”.

 

“Vengo todos los años porque soy devota. Hoy le pido a la Virgen salud para todos y por el regreso de todos los hijos que se nos han ido, para que sigamos unidos”.

 

“Para nosotros los barquisimetanos y para mí especialmente la Divina Pastora es primeramente la Madre de Cristo; sé que este año por intercesión de la Virgen los venezolanos vamos a tener muchas bendiciones y vamos a salir adelante, con el favor de Dios”.