Evangelio Domingo 15 de Octubre

Evangelio

Mateo (22,1-14): En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. ….” Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.” … La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?” Entonces el rey dijo atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.” Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

 

Santo Padre

¿Eres incapaz de perdonar al otro?

VATICANO, 17 Sep. 17 / 05:16 am (ACI).-“Desde nuestro bautismo Dios nos ha perdonado, condonándonos una deuda insoluble: el pecado original. Después, con una misericordia sin límites, Él nos perdona todas las culpas apenas mostremos aunque sea solo un pequeño signo de arrepentimiento”.

…El Papa observó que “quien ha experimentado la alegría, la paz y la libertad interior que viene de ser perdonado, puede abrirse a su vez a la posibilidad de perdonar”.

Recordó también como en el Padrenuestro se pide: “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

“El perdón de Dios es el signo de su desbordante amor por cada uno de nosotros; es el amor que nos deja libres para que nos alejemos, como el hijo pródigo, pero que espera cada día nuestro regreso; es el amor del pastor por la oveja perdida; es la ternura que acoge a cada pecador que llama a su puerta”.

Notas Pastorales – Vigésimo Octavo Domingo del Tiempo Ordinario /A

 

LA VOCACIÓN ES MISIÓN

 

“Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos “(Mt 22,14).

Este texto bíblico hace referencia a la vocación o llamada.

Todas las vocaciones en el Antiguo Testamento tienen por objeto misiones. Si Dios llama, es para enviar a una misión.

En efecto, Yahvé, elige a Abraham y lo envía: “Sal de tu tierra… y vete al país que yo te indicaré” (Gn 12,1)

A Moisés le dice también: “Ve, pues, yo te envío al Faraón para que saques a mi pueblo…” (ex 3,10)

Amós se expresa de esta manera: “Yahvé me llamó de detrás del rebaño, diciéndome: vete, profetiza a mi pueblo Israel” (Am 7,15)

A Jeremías lo exhorta diciendo: “No digas, soy un niño, porque a todos los que te enviaré habrás de ir, y todo lo que te ordenaré, lo harás. No tengas miedo de ellos porque yo estoy contigo para protegerte” (Jr 1, 7-8)

La vocación es el llamamiento que Dios hace oír al hombre, que ha elegido y al que destina a una obra particular en su designio de salvación, en medio de su pueblo.

Al origen de la vocación, se da por tanto una elección divina que significa al mismo tiempo, una voluntad divina que se debe cumplir. No obstante, la vocación añade algo a la misma elección y misión, que viene a ser, un llamamiento personal, dirigido a lo más profundo de la conciencia y que cambia radicalmente la existencia del llamado, transformándolo, en otro hombre.

Incluso, a veces la Escritura para señalar este cambio, da al elegido un nombre nuevo (ls 62,2)

Dios espera una respuesta a su llamamiento, a través de una adhesión consciente de fe y obediencia, a veces esta respuesta es inmediata como en Isaías 6,8; pero otras veces el elegido siente temor, y trata de huir. “Moisés dijo a Yahvé, pero Señor, yo no soy hombre de palabra fácil ni en el pasado, ni desde que tú has hablado a tu siervo, más bien soy tardo en el hablar y torpe de lengua” (Ex 4, 10)

Esto sucede porque la vocación o llamada de Dios, pone aparte al elegido, y hace de él un extraño en medio de los suyos: “Así me habló Yahvé, cuando me tomó con su mano y me advirtió que no siguiera la senda de este pueblo (ls 8, 11). “Pues hasta tus hermanos y familia te traicionan. Ellos mismos por la espalda, te critican sin ambages”. (Jr 12,6). “Ay de mí, madre mía, que me engendraste, hombre de querella y de discordia para todo el país. No he prestado dinero, no he recibido préstamo, pero todos me maldicen” (Jr 15,10).

Este llamamiento, no es respondido de igual modo por los que el Señor escoge.

En efecto, la alianza es en primer lugar un llamamiento de Dios, una palabra dirigida al corazón. “El pueblo, respondió a Josué: Serviremos a Yahvé, nuestro Dios y obedeceremos su voz” (Jos 24,24).

Este llamamiento espera una respuesta, un compromiso existencial.

Ciertamente que los rasgos plenos de la vocación se caracterizan en Jesucristo, quien siempre escuchó y obedeció la voz del Padre. El cumple a plenitud la misión que el Padre le encomienda.

La vocación es el medio de que se sirve Jesucristo para agrupar en torno suyo a los doce (Mc 3, 13). Toda la predicación de Jesús, tiene algo que comporta una vocación: Un llamamiento a seguir en una vida nueva, diferente, constructiva. Y si hay muchos llamados y pocos elegidos, se debe a que la invitación no siempre es correspondida, por la libertad humana.

La Iglesia naciente percibió inmediatamente la condición cristiana como una vocación.

Para Pablo existe un paralelismo real entre él, como Apóstol, y los cristianos de Roma y de Corintio: “Pablo llamado a ser Apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios… a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos…” (1Cor 1,1)

Para darles una regla de conducta en este mundo cuya figura pasa, los invito a quedarse cada uno en la condición en que le halló su llamamiento. “Hermanos: Cada cual permanezca ante Dios en la condición que tenía cuando fue llamado” (1Cor 7,24)

Vivamos con persuasión y gozo nuestra vocación sacerdotal, religiosa y laical.

Como Iglesia, somos misioneros.

Apoyemos las Misiones con nuestras plegarias, trabajo y recursos.

Vivamos con responsabilidad y fe nuestra vocación humano-cristiana. Recordemos, como dijo Pablo VI, que toda vida es vocación, porque todo ser humano es hijo de Dios.

Vivamos con vocación y por vocación de servicio. Escuchemos a nuestro Señor Jesucristo que nos dice: “No me eligieron ustedes a Mí, sino que yo los elegí, para que vayan y den fruto, y este fruto permanezca…” (Jn 15,16).

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.

 

 

Iglesia en Marcha

La Pastoral Familiar invita a todas esos matrimonios con hijos y más de 5 años de casados que deseen Santificar su Hogar al taller de Preparación Inmediata al Matrimonio a realizarse en la parroquia Divino Niño el Trigal – Cabudare, el día 12 de Noviembre, para mas información comunicarse al teléfono 0412-3208987

Evangelio Domingo 08 de Octubre

Evangelio Domingo 08 de Octubre

Evangelio

Mateo (21,33-43): En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. … Por último les mandó a su hijo, diciéndose: “Tendrán respeto a mi hijo.” los labradores, , se dijeron: “Éste es el heredero, venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.” … Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ?” Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Santo Padre

Una persona que ha olvidado sus propias raíces está enferma

 

VATICANO, 05 Oct. 17 / (ACI).- El Papa Francisco invitó a que cada uno encuentre sus raíces ya que si no es una persona enferma que puede auto exiliarse.

Francisco pensó también en la “nostalgia de los inmigrantes”, aquellos que “están alejados de su patria y quieren volver”.

…“Sin raíces no se puede vivir: un pueblo sin raíces o que las deja perder es un pueblo enfermo”.

…Pero no es un camino fácil porque hay “resistencias”: “son las de aquellos que prefieren el exilio psicológico: el auto exilio de la comunidad, de la sociedad. Debemos pensar en esta enfermedad del auto exilio psicológico: hay mucho mal. Nos quita las raíces, elimina la pertenencia”.

“El hombre y la mujer que encuentran las propias raíces, que son fieles a la propia pertenencia, son un hombre y mujer de alegría, y esta alegría es su fuerza”.

…que quien tiene “miedo de llorar” también tendrá “miedo de reír” y animó a pedir la gracia de ponerse en camino para encontrar las propias raíces.

Notas Pastorales – Vigésimo Séptimo Domingo del Tiempo Ordinario /A

NO MATARAS

Finalmente les mandó a su hijo diciendo: Respetarán a mi hijo. Pero los viñadores, al ver al hijo, se dijeron, este es el heredero: matémoslo y quedémonos con su herencia (Mt 21, 37-38)

A partir de este texto bíblico, analicemos la temática del crimen.

No matarás, es el mandamiento Divino que sanciona la intangibilidad natural de todo ser humano. El Todopoderoso ha brindado la creación, a la humanidad, pero no ha erigido a nadie en amo de esa misma humanidad.

Quien viole la intangibilidad humana ofende a Dios, ya que todo ser humano es sagrado, es decir, está reservado a Dios, de quien es imagen. De allí que Dios se erige en justiciero de la sangre vertida; y muy especialmente la sangre del inocente grita venganza a Dios, contra el asesino: “Entonces Yahvé, le dijo, ¿Qué has hecho? Habla la sangre de tu hermano y desde la tierra grita hasta mí. Por lo tanto maldito serás y vivirás lejos de este suelo fértil que se ha abierto para recibir la sangre de tu hermano…” (Gn 4,10-11).

El mismo Creador hará caer la sangre inocente sobre la cabeza del culpable.

Pero esa intervención justiciera Divina no suele ser de inmediato, ya que esa paciencia celestial, forma parte de su Providencia, que deja amplio espacio a la conversión humana, reservando su intervención definitiva para “su día” (ls 63, 1-6), día que no conocerá ocaso.

Sólo a Dios corresponde señalar el término de nuestra vida terrestre.

La civilización avanza, en la medida en que se verifique una mayor sensibilización en este sentido. Todo ser humano, desde el momento en que existe, debe ser respetado, y por tanto defendido en sus derechos fundamentales, porque ninguna persona tiene el derecho de disponer sobre la vida de otro, ya que por el contrario, todos debemos ayudarnos en actitud solidaria.

Que grave es matar. No tenemos derecho a quitarle la vida a nadie, ni a quitárnosla a nosotros mismos. Y además, hoy como ayer, se sigue asesinando de muchas maneras. Así cuando se conduce  irresponsablemente, a exceso de velocidad o embriagados y se quita la vida a alguien, se comete un crimen. Cuando se mata a un padre de familia, para quitarle un carro o dinero, eso clama al cielo. Cuando se asesina, para quedarse con algún negocio, se escoge el camino equivocado, ya que se opta por el delito. Muchas veces se quiere arreglar en nuestra sociedad violenta, los problemas por la vía del asesinato, pero esto se opone a la voluntad de Dios. A cuántos se les quiere silenciar matándolos, sin embargo, además de incurrir en la maldad, la verdad nunca muere.

Que decir de los matones a sueldo, de los sicarios, quienes vienen a ser la expresión de una gran degradación social. Las pasiones enfermizas, cuánta sangre han derramado injustamente. No se puede hacer del crimen una industria, todo ello se opone a la dignidad humana y al Mandamiento Divino, No matarás.

También se mata, cuando por descuido y corrupción no se construye bien un edificio y éste se desploma, acabando con vidas inocentes. Se acaba con la vida cuando no se atiende responsablemente a un paciente y por desidia o negligencia se le deja morir. Es criminal cuando se desata una guerra buscando dividendos económicos, acicateados por los perros de la guerra, en donde muere lo más sagrado, como es nuestra juventud. Se asesina cuando mueren miles de niños por desnutrición y hambre a causa de la corrupción política, destruyendo a la juventud a cambio de un puñado de monedas ensangrentadas por la droga.

No olvidamos que también se mata psicológica, espiritual y moralmente a las personas.

Se asesina, cuando se mata el niño en el seno de su madre. El aborto como medio anticonceptivo es criminal. Se asesina cuando se quiere aplicar sin más la eugenesia o eutanasia social.

También se mata la dignidad del hombre, cuando se le tira en los cementerios como un objeto más, sin ningún tipo de consideración humana, legal o religiosa. Se destruye cuando se tortura.

También se mata envenenando con ideologías y enseñanzas exotéricas vacías, las mentes de nuestros estudiantes.

Es necesario creer en la vida.

Cuidemos y disfrutemos sanamente ese Don tan grandioso, como es vivir. Sepamos convivir como hermanos. No nos agredamos. Respetémonos. Ayudémonos. Querámonos los unos a los otros.

Recordemos que la vida es un Don precioso de Dios.

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.

 

Evangelio Domingo 24 de Septiembre

Evangelio Domingo 24 de Septiembre

Evangelio

Mateo (20,1-16): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.” Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.” Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Papa Francisco

La puerta para llegar a Jesús se abre al reconocerse pecador

VATICANO, 21 Sep. 17 / (ACI).- Al igual que el Apóstol Mateo se reconoce pecador cuando Jesús le dice “sígueme” y eso le lleva a convertirse en discípulo suyo, “también nosotros debemos reconocernos pecadores, porque la puerta para encontrar a Jesús es reconocernos pecadores”.

… “El amor de Jesús pudo entrar en el corazón de Mateo porque se sabía pecador, sabía que la gente le despreciaba, y fue esa conciencia de ser pecador lo que le abrió la puerta a la misericordia de Jesús”.

El Papa invitó: “Pensemos en la mirada de Jesús, tan bella, tan buena, tan misericordiosa. También nosotros, cuando rezamos, sentimos esa mirada sobre nosotros. Es la mirada del amor, la mirada de la misericordia, la mirada que nos salva. No tengáis miedo”.

… “dejémonos mirar por Jesús con su mirada misericordiosa llena de amor”.

Notas Pastorales – Vigésimo Quinto Domingo del Tiempo Ordinario /A

LA GRANDEZA DEL TRABAJO

“Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo debido” (Mateo 20,3-4).

Qué importante es tener trabajo. Qué grande es querer trabajar. Cómo entusiasma encontrarle sentido al trabajo de cada día.

En el Antiguo Testamento pese a lo que se suele decir, se expresa que el trabajo no proviene del pecado. Antes de la caída, tomó Yahvé al hombre y lo estableció en el huerto de Edén, para que lo cultivara y lo guardara (Génesis 2,15).

En efecto el mismo decálogo, después de prescribir seis días de trabajo, es cuando prescribe el sábado como día de descanso y culto especial a Yahvé (Éxodo 20,8).

A propósito estos días de trabajo recuerdan “los seis días bíblicos”, que empleó Dios para crear el universo, y subraya así que Dios al formar al hombre a su imagen, quiso asociarlo a su proyecto, poniendo en manos del hombre, el universo creado a fin de que ocupara la tierra y la orientara (Génesis 1,28)

De tal manera que el ser humano está llamado a perfeccionar esa naturaleza y mundo creado por el Todopoderoso. Eso sólo se puede hacer con el trabajo en todas sus variedades. Es sólo, con el trabajo de cada día como se consolida la creación.

El trabajo es la expresión de la creación de Dios, es el cumplimiento de su voluntad.

La Biblia, ve el trabajo como una exigencia de la vida humana; por lo tanto la Sagrada Escritura frente al trabajo, traduce el juicio de una conciencia sana y recta, y lo ubica dentro de la verdadera sabiduría.

Por eso la palabra de Dios es muy severa con la ociosidad, en nombre de la dignidad y del sentido común. Está consciente que la pereza es madre de la miseria. La ociosidad aparece como una degradación, que lleva a decir a San Pablo: “El que no quiera trabajar que no coma”, e insiste la palabra Divina: “La puerta da vuelta sobre sus bisagras, y el perezoso sobre su cama” (Proverbios 26, 14).

La Biblia, sabe apreciar el trabajo bien hecho, así como la dedicación, habilidad y empeño que pone en su faena, el herrero o el alfarero (Eclesiástico 38,26,28,30). A la vez admira y valora el arte producto del trabajo, realizado en el palacio de Salomón, y en el templo de Yahvé.

Esta estima por la labor, nace no sólo de admiración ante los logros del arte, sino que sobretodo reposa en una visión más profunda sobre la importancia del trabajo, en las relaciones sociales y económicas; en efecto sin los artesanos, los labradores, los que trabajan en general “ninguna ciudad podría construirse” (Eclesiástico 38,32)

Claro está que el trabajo produce también cansancio, ese es el precio del esfuerzo y la superación. Pero también porque el trabajo produce sobre todo bienestar, satisfacción profunda, progreso, seguridad personal y familiar, posee un gran valor social.

Los Sumos Pontífices han expresado de muchas maneras una concepción extraordinaria sobre el trabajo, así lo encontramos entre otras formas en la gran encíclica “El Trabajo Humano” de Juan Pablo II.

Por eso valoramos el trabajo, no perdamos tiempo.

Entendamos que es el trabajo honesto y constante, el único camino para la superación real de los individuos y los pueblos.

Comprendamos la importancia y dignidad del trabajo.

Trabajemos más, con más calidad, eficacia, y lograremos un lugar de dignidad social.

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto   

 

Iglesia en Marcha

-La Escuela Misionera Evangelizadora (nuevos ministerios) invita a todos los ministros a participar a la jornada de oración que realizará la Pastoral de la Salud, con el Padre Jesús Larez, el sábado 11/02, en el coliseo del complejo ferial. (8:00 confesiones / 9:00 adoración al santísimo) ir con el uniforme.

 

-La Renovación Carismática Católica Servicio de Familia invita:

Retiro para parejas I nivel los dias 10, 11 y 12/02. lugar: U.E. Francisco Tamayo -Tinajitas.

Convivencia de parejas “la alegría del amor” fecha: 18/02 a las 8:00 a.m lugar: capilla Sagrada Familia, car. 27 con calle 17. inf.: 0416-7595355 y 0424-5307220

 

Evangelio Domingo 17 de Septiembre

Evangelio Domingo 17 de Septiembre

Evangelio

Mateo (18,21-35): En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así….Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?” Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Papa Francisco

Sean mensajeros de la alegría que gusta a Dios y viene de Él

 

VATICANO, 15 Sep. 17 /  (ACI).-  El Papa Francisco animó a ser mensajeros de la alegría que gusta a Dios y viene de Él.

“Sé bien que la vida del trabajo itinerante no es una vida fácil. Conozco las dificultades que encontráis con vuestras familias, en vuestro continuo andar de  ofrecer a la gente, a los niños, pero también a los adultos y a los ancianos, ocasiones de diversión sana, limpia”.

“Si sabéis conservar estos valores, esta genuinidad y simplicidad, seréis mensajeros de la alegría que gusta a Dios y que viene de Él”.

“El vuestro es un camino que, gracias a Dios, está iluminado por la fe, una fe que vivís sobre todo en familia, y esto es muy importante: la familia en camino con Dios, animada por la confianza en la Providencia”.

Les deseó que exista “siempre la apertura, el encuentro”, el querer “conocerse y compartir momentos de vida y de oración”.

 

NOTAS PASTORALES – VIGESIMO CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO /A

SABER PEDIR PERDÓN

Quizás jurídicamente, ante la ley, no se justifique el perdón. Pero Dios no es un legalista, es un ser justo, pero ante todo es el Dios de la misericordia. El no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y a su vez hace gala de su perdón, porque felizmente “sus caminos no son nuestros caminos y sus pensamientos van, más allá de nuestros pensamientos” (ls 55).

Pero Dios quiere que el pecador reconozca su pecado “Te he confesado mi pecado y no oculté mi culpa” (Salmo 32,5)

De tal manera que quien reconozca su culpa, Dios lo purificará y colma de alegría y paz en su corazón contrito. Por ello pasado el exilio, se invoca constantemente “al Dios de las misericordias” (Dan 9,9).

Junto a ese reconocer ante el Señor nuestras culpas y pedirle con humildad perdón por nuestras faltas, con verdadera contrición de corazón, y valiéndonos muy especialmente del sacramento de la reconciliación. Es muy importante saber pedir perdón a nuestro prójimo; cuando somos capaces de aceptar nuestros errores y egoísmos, y sabernos pedir disculpas, esto hará que los otros nos puedan perdonar.

Cómo cuesta a los padres y a las madres, aceptar sus errores y culpabilidad ante sus hijos, pareciera que creerse perfectos, sin serlo, daría más autoridad, y permitiría una imagen aparentemente buena. Los niños, los jóvenes, los hijos son los primeros en rechazar esa falsedad, y por el contrario quien sabe sincerarse con los hijos, y les pide disculpas auténticas, estos sabrán perdonarlos, entenderlos, quererlos y admirarlos.

Cómo cuesta a los dirigentes, y a muchos formadores, reconocer sus responsabilidades, aceptar una equivocación, porque se cree perder imagen, en cambio cuando se sabe pedir disculpas y aceptar un error, y buscar corregir, cómo esto fortalece la credibilidad de un pueblo, porque siempre aparece la excusa de echar la culpa al más débil, pero ya esto tiene un sabor a decadencia moral, que es lo mismo que fariseísmo. Esto nos puede pasar a todos, al sacerdote, al político, al asesor, al educador, al profesional, al obrero, al padre o a a madre.

De allí que la primera condición para recibir perdón, es reconocer nuestra equivocación. Qué digno y qué temple demuestra aquel que sabe pedir disculpas y enmendar su culpabilidad. No olvidemos que solo el ser inteligente se puede equivocar.

Cuando se nos perdona y comprende nos sentimos agradecidos, y dispuestos a cambiar, a poner más cuidado en lo que hacemos. A su vez si alguien nos pide disculpas, debemos tener la nobleza de aceptar esa disculpa y restablecer la armonía; entendiendo que en la mayoría de los casos, se cometen errores por ignorancia, confusión o precipitación.

Saber perdonar de corazón, sin guardar rencor es propio de seres nobles, y verdaderamente grandes, la historia así lo demuestra. Y si Dios siendo omnipotente hace gala de su perdón y misericordia hacia nosotros pecadores contritos, qué podemos hacer unos con otros, sino perdonarnos y comprendernos.

Sabiendo aceptar las culpas y también ofreciendo al que falla una mano amiga y auténticamente fraterna, creamos solidaridad. No olvidemos que “aquel que no tenga pecados, que lance la primera piedra”.

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

 

 

Evangelio Domingo 10 de Septiembre

Evangelio Domingo 10 de Septiembre

Evangelio

Mateo (18,15-20) En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos… Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús

Santo padre

Que la vulnerabilidad sea reconocida como esencia de lo humano

Bogotá 07 Sep. 17 (ACI).- El Papa Francisco dirigió un mensaje sobre la vulnerabilidad humana.

El Santo Padre afirmó… un mundo en el que la vulnerabilidad sea considerada como la esencia de lo humano, porque todos somos vulnerables, adentro, en los sentimientos, en tantas cosas que no nos funcionan adentro, pero nadie las ve”.

…“En la esencia de lo humano esa necesidad de ser sostenido por Dios, todos por eso no se debe puede descartar a nadie ¿Esta claro? Porque cada uno de nosotros es un tesoro que se ofrece a Dios para que Dios lo haga crecer según su manera.

 

Notas Pastorales – Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario /A

“OREMOS SIEMPRE”

“Les aseguro, además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18, 19-20)

Así nos invita el evangelio de hoy a reflexionar sobre la oración. La historia sagrada está marcada por la plegaria.

Grandes momentos de esta misma historia, están definidos por la oración de los mediadores y del pueblo entero, implorando la intervención Divina.

En efecto, Moisés surge como hombre de plegaria.

En consideración a la oración de Moisés, Dios salva al pueblo; “Yahve dijo a Moisés también haré eso que acabas de pedir, porque has hallado gracia a mis ojos y porque te conozco por tu nombre” (Ex 33,17)

Esta oración, muchas veces dramática sigue el esquema de toda súplica bíblica del Antiguo Testamento. Es decir, primero un llamamiento al amor de Dios, “esta nación es tu pueblo” (Ex 33,13). Segundo, llamamiento a su justicia y fidelidad, “recuerda tus acciones pasadas” tercero, considera a la gloria de Dios. “Que dirán los otros si nos abandonas” (Ex 32,4).

La oración transformaba contemplativamente a Moisés: “Cada vez que Moisés se presentaba ante Yahvé… los ojos de Israel dirigían sus miradas a la cara de Moisés, y veían su piel radiante” (Ex 34,29).

Se evita “tentar a Dios  desde la oración, cuando se le pide lo opuesto a Él, como la codicia, el crimen, la mentira, la maldad. Tal fue el caso de Meribá (Ex. 16,7).

Se rechaza además, la oración chantaje, donde Dios debe hacer nuestra voluntad y no la suya.

Dios, al darnos el Salterio, la oración de los salmos, nos pone en nuestros labios y corazones las palabras y actitudes que quiere escuchar, nos enseña a orar.

En el Nuevo Testamento los Sinópticos, o sea los Evangelios de Marcos, Lucas, y Mateo, nos muestran el “Padre Nuestro”  como la gran oración.

De la conciencia de Dios como Padre, surge la confianza del orante. No hay nada que mejor revele en los Evangelios, la necesidad absoluta de la oración, que el lugar que ella ocupo en la vida misma de Jesús. Él ora con frecuencia en la montaña, “y una vez que los despidió, subió al monte a solas para orar.” Incluso, ora cuando lo buscan: “muy de mañana se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, y allí oraba. Simón y sus compañeros lo buscaban…” (Mc. 1, 35-36).

En esta actitud, Jesucristo se propuso encontrarse en intimidad con su Padre Celestial, así como también fortalecerse en el cumplimiento de su misión y poder educar en la plegaria a sus discípulos.

La oración es el secreto que atrae a sus más allegados, y en el que les hace penetrar cada vez más.

En Cristo existe una relación fundamental entre su oración y su Misión Salvadora.

Pues bien, si Cristo necesitó de la oración y de ella se alimentaba para el cumplimiento de la voluntad del Padre, ¿qué podemos decir nosotros? El bautizado, el cristiano, debe estar consciente de la importancia de la oración, como comunicación a solas o comunitaria con el Señor.

Esa oración puede ser de acción de gracias, por tantos beneficios, bondades y misericordias de Dios. Debemos orar para pedir perdón y reparar nuestras culpas y pecados. Debemos orar por tantas necesidades materiales y espirituales, a fin de que cesen los odios, las guerras, el hambre y surja la paz y la fraternidad. Pidamos por nuestra vida de amistad con Dios, la vida en gracia, por la salvación, para que nunca nos separemos de Él.

Por lo tanto, imploremos, sin pretender sobornar a Dios.

Supliquemos cosas buenas que no contradigan la voluntad Divina.

Oremos conscientemente, no mecánicamente, hablemos como hijos con su Padre del cielo. Hagamos uso de la  oración desde el templo, el hogar, el trabajo, la tristeza o la alegría.

Recemos con conciencia desde el “Padre Nuestro” o el “Dios te Salve María” o nuestra plegaria personal, sea cual fuere, visitemos al Santísimo, participemos de la Santa Misa, la gran oración cristiana. Desgranemos las cuentas del Rosario.

Ofrezcámosle a Dios el trabajo, el estudio, el alimento, el descanso, todos nuestros proyectos, pongámonos siempre en las manos de Dios.

Perseveremos en la oración. Oremos constantemente porque Cristo nos sigue diciendo. “Les aseguro que si dos  de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se los dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mt. 18,19-20)

 

 

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Iglesia en marcha

La Curia Arquidiocesana informa que el día 13/09/2017 estará de visita la Imagen de Ntra. Sra. de Fátima. por motivo el centenario de su aparición, traída desde Portugal

Se celebrará una Eucaristía Solemne en la Parroquia Ntra. Sra. Fátima Este a las 9:30 am, y en la Parroquia Ntra Sra.de Fátima Oeste a las 3:00 pm.

Evangelio Domingo 03 de Septiembre

Evangelio Domingo 03 de Septiembre

Evangelio

Mateo (16,21-27): En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.» Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas corno los hombres, no como Dios.» Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Santo Padre

Ojalá muchos jóvenes hoy encuentren en Jesús el amor de sus vidas

BUENOS AIRES, 31 Ago. 17 / (ACI).- El Santo Padre destacó que “la juventud sabe responder con generosidad cuando se le presenta a Cristo con un testimonio de vida auténtico y veraz, como el de Ceferino”.
Por eso, expresó su deseo de que “ojalá muchos jóvenes hoy encuentren en Jesús el amor de sus vidas y el impulso para entregarse a los demás”.

… el Santo Padre extendió su bendición a los peregrinos y pidió “por favor, no dejen de rezar por mí”.

Notas Pastorales – Vigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario /A

JUSTICIA FINAL

“Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus Ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta” (Mateo 16, 27)
Así se expresa, entre otros aspectos el evangelio de hoy.
La espera del retorno de Cristo, como Juez de vivos y muertos, forma parte del Credo. Habrá un juicio en donde el ser humano comparecerá ante Dios para dar cuenta de sus actos. Esta temática aparece incluso en las creencias de Egipto y Grecia. En esas culturas, se habla en su dimensión religiosa de “un juicio de los muertos”.

ANTIGUO TESTAMENTO
En el Antiguo Testamento, una de las funciones importantes de los gobernantes, consistía en decidir en los litigios, a fin de que se hiciese justicia y se presentase el derecho de cada quien en aquella sociedad.
Esta actividad judicial fue ejercida por Moisés y los ancianos quienes le asistían en su labor de gobierno, así leemos: “Al día siguiente, Moisés, se sentó para hacer de Juez y vinieron a consultarlo todo el día…” (Éxodo 18, 13-26). Igual sucede con Samuel y los Reyes.

Pero con todo y eso, a pesar de las reglas establecidas por la Legislación, se dista mucho, en la práctica de una justicia total.
Por eso la fe en un juicio Divino, que se aplique plenamente la justicia, es una necesidad sentida por aquel pueblo. Dios tiene el gobierno último del mundo, su palabra determina el derecho y fija las reglas de la justicia, ya que conoce perfectamente a los justos y a los culpables. Por eso a Él, se recurre como el Supremo Juez, a fin de que se respete el derecho y se asuman los deberes.
De esta suerte muchos Salmos son gritos demandando justicia, al Dios de los justos perseguidos: “Levántate Yahvé, no triunfe el hombre malo, sean las gentes juzgadas ante ti”. (Salmo 9, 19) “Hazme justicia oh Yahvé… he confiado en ti, sin vacilar” (Salmo 26,1).
También algunos salmos imploran urgentemente a Dios, a fin de que su intervención impida las injusticias de algunos jueces inicuos, así lo hace el Salmo 82, 2-8 “Hasta cuando juzgarás injustamente… álzate oh Dios, juzga a la tierra…”
Por otra parte, Israel tuvo una experiencia histórica, ya que los castigos en el desierto fueron signos tangibles, de sentencias judiciales, contra un pueblo infiel. Esto sucede al principio de las catástrofes que caen sobre la humanidad, ya sea en Sodoma o en el Diluvio: “El clamor que llega contra Sodoma y Gomorra, es ciertamente grande, y su pecado es en verdad muy grave” (Génesis 18,20).

NUEVO TESTAMENTO
En los Sinópticos, la predicación de Jesús, se refiere frecuentemente al juicio del último día. Todos los hombres habrán entonces de rendir cuentas, como aparece en la parábola de los talentos (Mateo 25, 14-30).

Una condenación rigurosa aguarda a los Escribas hipócritas: “Ellos han de tener un juicio muy riguroso” (Mateo 12,41). También se pedirá cuentas a la generación incrédula que no se ha convertido a su voz, “esta generación mala y adúltera pide un signo y no se le dará sino el de Jonás” (Mateo 12,39).

De toda calumnia habrá que dar cuenta, si no ha habido arrepentimiento (Mateo 12, 34). El ser humano será juzgado de la misma forma, en que juzgue a los demás (Mateo 7, 1-5).

Por eso “el que crea no será juzgado, pero el que no crea, ya está juzgado, por haber rechazado la luz, soberbiamente” (Juan 3, 18-19). Así aquellos cuyas obras son malas, prefieren las tinieblas a la luz, y Dios no tiene más que dejar que se cieguen en su soberbia, los jactanciosos. En cuanto a los que busquen el bien, Jesús viene a sanarles los ojos, para que obrando en la verdad, vengan a la luz (Juan 3, 21).

El juicio final por tanto, no hará sino manifestar a plena luz esta decisión operada desde ahora en el secreto de los corazones, a favor del bien o en contra de él.
Por eso, pues, deseamos todos que se aplique lo mejor posible la justicia en esta vida, pero como existen tantas limitaciones y obstáculos y como, por otra parte, se dan tantas dimensiones que no están legisladas, se hace un anhelo de todos, el juicio definitivo de Dios.

Por cuanto es bueno recordar que no es lo mismo el bien que el mal. Es verdad que pueden haber incluso interpretaciones del bien y el mal, pero llegará el momento en el cual Dios podrá juzgar plenamente nuestras conciencias y nuestros corazones, y aparecerá quien de verás hizo el bien o hizo el mal. En este juicio divino se hará justicia final a los verdaderos corruptos, en donde no habrá padrinos, ni cómplices, ni ningún tipo de inmunidad, ni habrá intocables. Se sabrá en verdad quien fue ladrón, el que robó por hambre o por codicia. Quien fue honesto o no, quien actuó a los ojos de los hombres sincera o interesadamente. Quizás en esta vida podamos aparentar y engañar, pero allá no será así. Se hará evidente si fuimos fundamentalmente buenos o fundamentalmente malos.

Por todo esto, ese juicio es una invitación desde el amor y desde el santo temor a Dios, a una conversión sincera hacia el creador y sus valores. Es necesario un cambio de vida profundo, en dirección al bien y a la verdad.

Porque el Hijo del Hombre, entonces “pagará a cada uno según su conducta”.

Mons. Antonio José López Castillo
Arzobispo de Barquisimeto

Resumen Homilía Domingo 25 de Junio

Resumen Homilía Domingo 25 de Junio

DOMINGO 25 DE JUNIO 2017

 

NO TEMAS A LOS QUE MATAN EL CUERPO  O

 

SANGRE DE MARTIRES SEMILLA DE NUEVOS CRISTIANOS

 

 

En el año 197 Tertuliano escribía: “La sangre de los mártires es semilla de los cristianos”. Encontramos la misma idea a mitad del siglo II, en el discurso dirigido a Diogneto: “¿No ves que [los cristianos], arrojados a las fieras con el fin de que renieguen del Señor, no se dejan vencer? ¿No ves que, cuanto más se los castiga, en mayor cantidad aparecen otros?”. Un contemporáneo de Tertuliano, Hipólito Romano escribía, durante la persecución de Septimio Severo, que un gran número de hombres, atraídos a la fe por medio de los mártires, se convertían a su vez en mártires (cfr. Comentario sobre Daniel, II, 38).  Y el evangelio de hoy nos revela de donde brota el ánimo y la fortaleza para ser capaces de dar la vida aún en las más férreas dificultades: “No tengan miedo a los hombres. Lo que les digo de noche díganlo en pleno día, y lo que escuchen al oído grítenlo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”.  La vida está llena de situaciones difíciles, de amenazas, de persecuciones, de atentados que buscan robarnos la paz, la alegría, la libertad y acobardarnos hasta replegarnos por miedo a perder. ¿Perder qué?, la imagen, la reputación, las amistades, los beneficios personales. Sin embargo un cristiano convencido sabe que puede perder todo y que nada vale más que el cielo, que de nada le sirve ganar el mundo entero si pierde la vida, que de nada sirve ganar el mundo apartándose de la verdad, la caridad, la justicia, la libertad, si al final perderá el cielo por haberse entregado cobardemente a quién nada eterno le ofrece. Hace tiempo leí esta afirmación que un periodista guatemalteco amenazado de muerte, escribía: “Ni yo ni nadie estamos amenazados de muerte. Los cristianos no estamos amenazados de muerte. Estamos amenazados de Resurrección. Porque, además del Camino y la Verdad, Cristo es la Vida, aunque esté crucificado en la cumbre del basurero del mundo”.  Y yo estoy convencido de eso. Vale la pena dar la vida, dar la cara con valentía a favor de la verdad y ponerse del lado de Jesús en los más pequeños, alzar la voz cuando el mundo silencia la justicia, vale la pena, así como la pena de muchos, en toda la historia, ha valido el despertar de otros tantos. Este no es un tiempo de cobardía, nunca para los cristianos lo ha sido, es un tiempo de identificarnos con Jesús, que sin miedo anunció y denunció y aunque le costó la vida, abrió paso a la resurrección de todos. El mismo nos habla del valor de nuestra vida y nuestra entrega: ¿No se venden dos pájaros por una moneda?, no tengan miedo;ustedes valen más que todos los pájaros del mundo. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré en el cielo. ¡No tengamos miedo!.

 

 

SUMARIO:

El Señor está conmigo, como fuerte soldado; mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo.

 

 

 

REFLEXIÓN

Mi oración se dirige a ti, Dios mío; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí.

Evangelio Domingo 25 de Junio

Evangelio Domingo 25 de Junio

Evangelio

 

(Mateo 10, 26-33) En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo a pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo. ¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes,  hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo. A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos”.  Palabra del Señor.-  Gloria a ti Señor Jesús.

Santo Padre

 

Si no es para siempre mejor no te cases

 

VATICANO, 21 Jun. 17 /(ACI).- Así El Papa Francisco precisó a quienes desean contraer matrimonio que, si su opción no es para siempre, mejor no se casen.

…“el que ama realmente tiene el deseo y el valor de decir ‘para siempre’; pero sabe que necesita la gracia de Cristo y la ayuda de los santos para poder vivir la vida matrimonial para siempre”.

“No como algunos dicen: ‘Hasta que dure el amor’. No. ¡Para siempre! Sino, es mejor que no te cases. O para siempre o nada”, precisó Francisco.

…“en la liturgia nupcial se invoca la presencia de los santos. Y en los momentos difíciles hay que tener el valor de levantar los ojos al cielo, pensando en tantos cristianos que han pasado por la tribulación, y han mantenido blancas las vestiduras de su bautismo…”.

…“cuando dos novios consagran su amor en el sacramento del matrimonio, se invoca para ellos de nuevo –esta vez como pareja– la intercesión de los santos. Y esta invocación es fuente de confianza para los jóvenes que parten para el ‘viaje’ de la vida conyugal”.

“Dios nunca nos abandona: cada vez que lo necesitamos vendrá uno de sus ángeles a levantarnos e infundir consuelo. ‘Ángeles’ a veces con un rostro y un corazón humano, porque los santos de Dios están siempre aquí, escondidos entre nosotros”.

Notas Pastorales – Décimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario /A

 

NO TENGAMOS MIEDO

 

Así le habla Cristo a sus apóstoles: “No teman a los hombres… no tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma…teman más bien a quien, puede arrojar al lugar del castigo el cuerpo y el alma”. Esos temores deben ser vencidos por la confianza en Dios.

Esa es la razón por la cual la sociedad civil apoyada en Dios, debe hacer sentir su firmeza frente a la defensa de la familia; luchar porque se respete y fortalezca la institución familiar, el derecho que tienen un hombre y una mujer, a constituir una pareja, en forma permanente, y a educar según su fe y buenas costumbres y valores a sus hijos. Es urgente hacer valer el derecho que tienen los católicos a santificar su hogar, a través del Sacramento del Matrimonio en el amor y la fe cristiana. Que no nos acostumbremos a la poligamia, ni al adulterio, ni a ser padres o madres irresponsables, o al embarazo precoz.

No debemos tener miedo a insistir en una autentica educación sexual desde la familia, que evite tanto el aborto, como el libertinaje y se le dé, a la sexualidad un lugar digno.

No tengamos miedo a hablar y vivir en el amor al trabajo digno: a aprender a trabajar, a ser creativos, a saber enfrentar las dificultades desde el trabajo, a saber buscar oportunidades honestas en un trabajo productivo; a no depender del mendiguismo, ni del populismo. El trabajo se va consolidando poco a poco; pero es necesario comenzar a trabajar con disciplina y sentido de organización. Sólo el trabajo honrado trae verdadera prosperidad y riqueza.

No tengamos miedo a alertar sobre la utilización del alcohol, porque de lo contrario, nos estamos volviendo un pueblo alcoholizado; que malgasta en alcohol, lo que necesita para gastos básicos de la familia.

No temamos exigir a nuestros gobernantes, un comportamiento honesto, una buena administración, saber castigar la corrupción y los fraudes electorales. No temamos salir en defensa de nuestras reservas forestales; que no se siga explotando y saqueando nuestros bosques. No tengamos miedo a afirmar que por lo anterior, se están secando los ríos, nos estamos secando en aguas, lo cual sería muy grave para el ecosistema Amazónico, para nosotros, Venezuela y toda la humanidad.

No temamos levantar la voz, contra las drogas y los vicios, eso no produce bienestar, ni desarrollo, eso sólo produce gente dañada y una falsa economía. Pareciera que algunos dirigentes políticos y algunos empresarios, no tuvieran hijos, no les importara la moral social, esas son falsas fuentes de trabajo, que sólo benefician a unos pocos y dañan a una mayoría.

No temamos decir y vivir la verdad, porque la verdad nos hará libres.

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.

FELICITACIONES A LOS PERIODISTAS

 

Queridos amigos periodistas, mi saludo y felicitación anticipada, siendo que el próximo martes 27 de junio celebran su día. Pido a Dios que les bendiga el trabajo, profesión a la que considero de suma importancia y trascendencia para la vida de la sociedad.

 

Los animo a que continúen desarrollando las labores informativas con gran sentido de ética profesional y firme inspiración moral.  Que Dios los llene de bendiciones.

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Itinerario de la Divina Pastora por Venezuela

Itinerario de la Divina Pastora por Venezuela

(Arquidiócesis de Barquisimeto – 13/06/2017)
La Arquidiócesis de Barquisimeto, el Sr. Arzobispo Monseñor Antonio López Castillo, el clero, las religiosas y religiosos, así como los movimientos de apostolado y los laicos que hacen vida de fe en nuestra Iglesia particular, confiados en la maternal intercesión liberadora de la Santísima Virgen María: Invita a fieles, devotos y todo el pueblo a unirse en lo que hemos denominado: “Una Oración por Venezuela, con la Divina Pastora”.

 
En comunión plena con el papa Francisco y la conferencia Episcopal Venezolana, salimos a orar y clamar a nuestro Dios de la mano de nuestra madre la santísima virgen María por la justicia, la caridad, la verdad y en consecuencia por la paz y liberación de nuestro país. Ella saldrá al encuentro del pueblo de Barquisimeto para orar como familia de fe por Venezuela.

María, nuestra madre, está al pie de la cruz de Jesús Hoy, Así como en el Calvario sigue presente junto a tantos hermanos que sufren siendo víctimas de la injusticia, del hambre, de la pobreza, del miedo, de la angustia, del odio, de la división, del mal y la muerte.

Como lo afirma el Evangelio de Juan 19, 25-27: “Cerca de la cruz de Jesús estaba su Madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a su Madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Después dijo al discípulo: “ahí tienes a tu madre” Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa”.

Que María, Divina Pastora, así como en tiempos de Macario Yépez, escuche las suplicas y el clamor de un pueblo, que como su hijo en la cruz dice “Tengo sed”(Juan 19:28), interceda para que esa sed y esa hambre de justicia sea saciada. (Mt. 5,6)

 

Por eso la invitación es a caminar juntos en esta “Visita Extraordinaria”, de nuestra Madre, la segunda en la historia y así clamar a su intercesión por Venezuela, por la justicia, la paz, libertad y la construcción del Reino de Dios en nuestra tierra.

La Sagrada Imagen de la Divina Pastora llegará este miércoles a la Parroquia Antonio María Claret de Barquisimeto, donde comenzarán las celebraciones litúrgicas previas a la procesión de fe, que impulsa la Arquidiócesis de Barquisimeto para elevar “Una Oración por Venezuela” este jueves 15 de junio.

El itinerario litúrgico inicia este miércoles 14 de junio a las  4:30 de la tarde en Santa Rosa con una caravana de fieles que acompañarán el traslado de la virgen en su pastora móvil hasta la Iglesia San Antonio María Claret.
A las 6:00 pm se celebrará la misa de recibimiento y posteriormente la feligresía tendrá la oportunidad de vivir junto a la Pastora de las Almas una hora de adoración y alabanza para presentar las intenciones del pueblo venezolano.
Según la programación a las nueve de la noche cerrarán las puertas del templo y la Divina Pastora quedará bajo la custodia de sus celadores.
Al día siguiente continúan las actividades con la Excelsa Patrona, con el rezo y meditación del santo rosarioa las 6:00 am, seguido de la Santa Misa (7:00 am.) por la reconciliación de Venezuela.
A las 8:00 am la Divina Pastora saldrá del templo. Fuera de la Iglesia se efectuará una hora de animación dirigida por el Padre Jesús Genaro Pérez, como preparación a la caminata de oración por Venezuela.
De acuerdo al itinerario el inicio de la procesión de fe es a las 9:00 am comenzando el recorrido por la avenida Morán, siguiendo por la avenida Venezuela, hasta llegar a la Santa Iglesia Catedral, aproximadamente en horas del mediodía para cerrar la jornada de oración con un momento de predicación y adoración al Santísimo Sacramento del altar.

Finalmente, la Sagrada Imagen retornará a su santuario. El llamado es a que el pueblo larense en esta  ocasión excepcional, nuevamente sea responsable de su cuidado.

Con este itinerario, el clero de la Arquidiócesis de Barquisimeto invita a todo el pueblo católico a vivir este nuevo encuentro con la Madre de Dios en un clima de devoción y ofrecimiento que renueve la esperanza de todos los venezolanos.

Para ampliar información sobre la jornada “Una Oración por Venezuela” están dispuestos los medios oficiales, en Facebook la página oficial Arquidiócesis de Barquisimeto, en Instagram y Twitter @ArquiBQTOen donde se posicionarán con la ayuda del pueblo venezolano, las etiquetas #DivinaPastoraporVenezuela y #SomosHermanos.

(Arquidiócesis de Barquisimeto – 13/06/2017)